The Platters
La grieta en el muro
Por Rebobinados · Publicado el 5 de septiembre de 2026

Ilustración: Rebobinados
En 1956, un grupo de cinco cantantes negros llegó al número uno de la lista pop de Estados Unidos.
La canción se llamaba "The Great Pretender", y fueron los primeros. El primer acto negro de la era del rock and roll en encabezar esa lista.
Para entender lo que significa hay que entender cómo estaba montado el negocio.
Dos listas, y sabías en cuál te tocaba
La industria discográfica estadounidense de los años cincuenta tenía listas separadas. Estaba la lista pop, que era la general, y estaba la de rhythm and blues, que hasta poco antes se había llamado, sin disimulo, "race records".
Un artista negro entraba en la segunda. Podía vender muchísimo, podía ser enorme, y seguía estando en la lista aparte.
Fuera de las listas la cosa era igual: hoteles donde no podías dormir, restaurantes donde no te servían, ciudades enteras en las que tocabas para un público que no podía sentarse contigo.
The Platters se formaron en Los Ángeles en 1952. La formación que quedó para la historia fue Tony Williams como voz principal, con David Lynch, Paul Robi, Herb Reed y Zola Taylor.
Detrás había un hombre clave que casi nunca se nombra: Buck Ram, su mánager, que además escribió las dos canciones que los hicieron.
Lo que hicieron con eso
No grabaron canciones de protesta. No hubo manifiesto, ni denuncia, ni rabia.
Grabaron baladas de amor. Sofisticadas, lentas, perfectas, con una voz principal que se elevaba sobre las otras cuatro con una elegancia que no dejaba espacio a la discusión.
Y ahí está la jugada, que fue deliberada o no, pero funcionó: una canción de amor no se puede encasillar. No es "música negra" ni "música blanca". Es una persona diciéndole a otra lo que siente, y eso lo entiende cualquiera.
"Only You (And You Alone)", de 1955, fue número uno en la lista de rhythm and blues durante siete semanas y llegó al puesto cinco en la general. Conviene decirlo con precisión, porque suele contarse como número uno absoluto y no lo fue.
Pero abrió la puerta. Al año siguiente llegó "The Great Pretender" y sí fue número uno pop. Y después "My Prayer" en 1956, "Twilight Time" en 1958 y "Smoke Gets in Your Eyes" en enero de 1959.
Cuatro números uno en la lista general, en cuatro años, en un país segregado por ley.
La canción vieja
"Smoke Gets in Your Eyes" merece una nota aparte, porque se cuenta mal.
No era una canción suya ni una canción nueva. Es de Jerome Kern y Otto Harbach, del musical "Roberta", de 1933. Ya había sido número uno en 1934, con Paul Whiteman.
The Platters no la convirtieron en un clásico: ya lo era. Lo que hicieron fue algo distinto y más interesante. La tomaron, la despojaron de su época, y se la entregaron a una generación que no había nacido cuando se escribió.
Esa es, en el fondo, su especialidad. No inventar el material, sino interpretarlo tan bien que parezca que nació ahí.
Lo que hay que recordar
The Platters son la prueba de que a veces la belleza abre puertas que la fuerza no puede.
Pon "Only You", "The Great Pretender" o "Smoke Gets in Your Eyes" y vas a escuchar una elegancia que no tiene nada de sumisa: es un grupo cantando tan bien que discutirlo resultaba ridículo.
No derribaron el muro. Nadie lo derribó de un golpe, y no era su trabajo. Lo que hicieron fue abrir una grieta fina en un sitio donde parecía que no la había, y por esa grieta pasaron después el soul, la Motown y medio siglo de música.
Recuérdalos así: no como un grupo de baladas antiguas, sino como los que demostraron que se podía entrar por la puerta principal cantando de amor.
Fuentes
The Platters, grupo vocal formado en Los Ángeles en 1952. Su formación clásica la integraron Tony Williams (voz principal), David Lynch, Paul Robi, Herb Reed y Zola Taylor, bajo la dirección del mánager y compositor Buck Ram, autor de "Only You (And You Alone)" y "The Great Pretender". "Only You" (1955) alcanzó el número uno de la lista de rhythm and blues durante siete semanas y el número cinco de la lista pop; conviene precisar este dato porque con frecuencia se presenta como número uno general. "The Great Pretender" llegó al número uno de la lista pop en 1956, convirtiéndolos en el primer acto afroamericano de la era del rock and roll en encabezarla; le siguieron "My Prayer" (1956), "Twilight Time" (1958) y "Smoke Gets in Your Eyes" (enero de 1959). Esta última es una composición de Jerome Kern y Otto Harbach para el musical "Roberta" (1933), que ya había sido número uno en 1934 en la versión de Paul Whiteman. Las listas separadas por raza eran las listas comerciales de Billboard: la lista pop general y la de rhythm and blues, denominada hasta 1949 "race records". Hubo grupos afroamericanos con éxito de cruce anteriores a la era del rock and roll, como los Mills Brothers y los Ink Spots. The Platters ingresaron al Salón de la Fama del Rock and Roll en 1990. Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de Billboard, Wikipedia, AllMusic y otras coberturas.
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