Capítulo 02 — Décadas
50sEl big bang
Artículos de los 50s

50s
blues rock
Jerry Lee Lewis
Se casó con la hija de su bajista
Se casó el 12 de diciembre de 1957 en Hernando, Misisipi, con Myra Gale Brown, de 13 años, hija de J.W. Brown, su primo hermano y bajista; él tenía 22 y seguía casado con otra, y hubo que repetir la ceremonia el 4 de junio de 1958. El escándalo no estalló entonces, sino el 22 de mayo de 1958 en Heathrow. Y sus dos himnos no son suyos: "Great Balls of Fire" la firman Otis Blackwell y Jack Hammer, y "Whole Lotta Shakin' Goin' On" la grabó primero Big Maybelle en 1955.

50s
pop
Édith Piaf
El gorrión de Belleville
La leyenda dice que nació en la calle, envuelta en la pelerina de un policía. El acta de nacimiento dice otra cosa, y el mito lo alimentó ella misma en sus memorias. Entendió antes que nadie que una vida también se interpreta.

50s
soul
Ray Charles
La iglesia y el bar
Tomó dos mundos separados por un muro —el góspel y el blues— y los fundió. De esa mezcla, que muchos llamaron blasfemia, salió el soul.

50s
pop
Elvis Presley
El hijo no afortunado
No escribió casi ninguna de sus canciones y aun así se volvió el sonido de una época. Elvis Presley transformó la música negra que lo crió, se benefició de una línea de color que no inventó y, en la cima de su fama, se negó a esconderse del servicio militar.

50s
blues rock
Little Richard
El que no cobró el grito
"Tutti Frutti" cambió la música y a él no le dejó casi nada. Una versión blanca vendió más, en 1959 firmó su salida y renunció a los derechos, y media letra la escribió una mujer que casi nadie nombra.

50s
pop
Peter Rock
El que abrió la puerta
Peter Rock, o cómo un país archivó a su propio fundador como el viejo simpático de la tele. El 27 de octubre de 1959, con catorce años, un inmigrante austríaco grabó el primer rock and roll de la historia del disco chileno. Todo lo que vino después pasó por esa puerta.

50s
pop
Buddy Holly
El molde
Dos guitarras, un bajo y una batería, tocando canciones propias. Hoy es la definición obvia de una banda de rock. En 1957 no lo era, y lo fijó él en dieciocho meses.

50s
pop
Santo & Johnny
La guitarra que llora
En plena explosión del rock and roll, lo más escuchado de Estados Unidos fue una melodía lenta y sin letra. El último instrumental que llegó al número uno en los cincuenta.

50s
soul
The Platters
La grieta en el muro
En un país con listas separadas por raza, no grabaron canciones de protesta: grabaron baladas de amor tan perfectas que no se podían encasillar. Y llegaron primeros.

50s
pop
Brenda Lee
Sesenta y cinco años tarde
Grabó un villancico a los trece años y fracasó. En 2023 llegó al número uno. La que esperó sesenta y cinco años fue la canción: ella ya había sido número uno en 1960.

50s
pop
Tony Bennett
La sala que se va borrando
Grabó un disco entero con el alzhéimer ya diagnosticado. La memoria de la vida se le iba y la de las canciones no: los standards seguían intactos cuando ya casi nada más lo estaba.

50s
pop
Nat King Cole
El atril vacío
Ningún anunciante nacional quiso poner su nombre junto al de un hombre negro en horario estelar. La NBC no canceló su programa: lo dejó él, y escribió por qué.

50s
pop
Frank Sinatra
Respirar como quien habla
Aprendió a cantar mirando respirar a un trombonista, y se puso a nadar bajo el agua para poder sostener frases largas. Y no, "My Way" no fue su epitafio ni sonó en su funeral.

50s
blues rock
Chuck Berry
La canción que se fue al espacio
Puso juntas las piezas del rock and roll y le dio su idioma. Y de todo el género, la humanidad eligió una sola canción suya para mandar a las estrellas.

50s
pop
Ritchie Valens
La primera vez que ganó algo
Ocho meses de carrera, diecisiete años, y el primer gran himno del rock en español cantado por un chico que aprendió la letra fonéticamente.

50s
blues rock
El día que el blues se electrificó
Chicago, años cincuenta: Muddy Waters enchufa la guitarra para que se le oiga sobre el ruido del bar, y de ahí sale todo. La historia del verdadero big bang del rock, y de la deuda con Big Mama Thornton y Sister Rosetta Tharpe que nadie llegó a saldar.
