Frank Sinatra
Respirar como quien habla
Por Rebobinados · Publicado el 4 de septiembre de 2026

Ilustración: Rebobinados
Frank Sinatra aprendió a cantar mirando a un trombonista.
No es una metáfora. Lo contó él mismo, en un artículo que escribió para la revista Life en 1965.
Tocaba en la orquesta de Tommy Dorsey y se pasaba las noches observando cómo respiraba su director. Dorsey agarraba una frase musical y la tocaba entera, ocho compases, diez, dieciséis, sin que se le notara una sola vez que tomaba aire.
Sinatra quería saber cómo lo hacía.
El truco
Descubrió que Dorsey robaba aire por una comisura de la boca, en un gesto minúsculo, imperceptible desde la sala.
Lo copió. Y para poder sostener frases largas se puso a nadar bajo el agua y a correr, con el único objetivo de ampliar su capacidad pulmonar.
El resultado cambió lo que se esperaba de un cantante. Sinatra podía llevar una frase hasta el final sin cortarla para respirar, y eso hacía que su canto sonara como algo que casi nadie había oído antes en una canción popular: sonaba a alguien hablando.
No a alguien cantando bien. A alguien contándote algo.
Cantar como quien actúa
Sobre esa técnica montó lo demás, que era una idea.
Trataba cada canción como un pequeño drama. Un texto que había que interpretar, no sólo entonar.
Ponía las pausas donde las pondría un actor. Acentuaba las palabras según lo que significaban, no según dónde caía el compás. Cambiaba el color de la voz según la emoción.
Por eso cuando hacía una balada de desamor le creías. No parecía un cantante luciéndose; parecía un hombre contándote la peor noche de su vida.
No es casualidad que fuera también un actor de verdad: ganó el Óscar al mejor actor de reparto por "De aquí a la eternidad", la película de 1953, en la ceremonia de marzo de 1954.
La canción que no era suya y que terminó odiando
"My Way" es, para casi todo el mundo, la canción de Sinatra.
No la escribió él. La letra en inglés es de Paul Anka, sobre la melodía francesa de "Comme d'habitude", de Jacques Revaux. Sinatra la grabó el 30 de diciembre de 1968, en una sola toma.
Y conviene deshacer dos cosas que se repiten sin parar.
La primera: que fue su epitafio. No lo fue. En su lápida del Desert Memorial Park decía "The Best Is Yet to Come".
La segunda: que sonó en su funeral. No sonó. En la iglesia del Buen Pastor, en 1998, se escucharon "Put Your Dreams Away", el "Ave María", "In the Wee Small Hours of the Morning" y "Moonlight in Vermont".
Está documentado, además, que llegó a detestarla. Le parecía autocomplaciente. Su hija Tina lo ha contado.
Es una de las canciones más pedidas en funerales ajenos, eso sí. Sólo que no en el suyo.
Lo que hizo con lo que no era música
Hay una parte de su biografía que conviene no adornar ni esconder.
Tuvo vínculos con el mundo del hampa. Los contactos están documentados; una implicación delictiva nunca se probó. Las dos cosas son ciertas a la vez y así hay que decirlo.
Y en un terreno distinto hizo algo que sí le costó dinero: desde los años cuarenta se negó a actuar ante públicos segregados. Presionó al hotel Sands de Las Vegas para que sirviera a Nat King Cole en el comedor. Junto a Sammy Davis Jr. empujó el final de las políticas segregacionistas en los hoteles y casinos de Nevada, hacia 1961.
Buena parte de ese relato viene de las memorias del propio Davis, no de documentación independiente. Pero el comportamiento está sostenido por décadas de episodios parecidos.
Lo que hay que recordar
Sinatra es la prueba de que la técnica invisible es la que más se nota.
Pon "In the Wee Small Hours of the Morning", "Fly Me to the Moon" o "One for My Baby" y no vas a oír a nadie respirar. Ese es el punto. Toda esa naturalidad —esa impresión de que simplemente está hablando— es el resultado de años de copiar a un trombonista y de nadar bajo el agua.
Le decían La Voz. Pero lo que cambió la música popular del siglo veinte no fue la voz: fue lo que hizo con el aire.
Recuérdalo así: no como el tipo del sombrero y el vaso, sino como el que descubrió que una canción se cuenta, y que para contarla hay que aprender a no respirar.
Fuentes
Frank Sinatra, nacido en Hoboken, Nueva Jersey, el 12 de diciembre de 1915, y fallecido en Los Ángeles el 14 de mayo de 1998. En un artículo firmado por él en la revista "Life" en 1965 relató que aprendió el control de la respiración observando al trombonista y director de orquesta Tommy Dorsey, en cuya orquesta cantó: descubrió que Dorsey tomaba aire por una comisura de la boca y adoptó la técnica, complementándola con natación subacuática y carrera para ampliar su capacidad pulmonar. Ganó el Óscar al mejor actor de reparto por "De aquí a la eternidad" (1953), en la ceremonia celebrada el 25 de marzo de 1954. "My Way" tiene letra en inglés de Paul Anka sobre la melodía de "Comme d'habitude", compuesta por Jacques Revaux con letra francesa de Claude François y Gilles Thibaut; Sinatra la grabó el 30 de diciembre de 1968 y se editó a comienzos de 1969. Conviene precisar dos afirmaciones que circulan con frecuencia y son falsas: no fue su epitafio —su lápida en el Desert Memorial Park de Cathedral City llevó la inscripción "The Best Is Yet to Come", sustituida en 2020— y no sonó en su funeral, celebrado en la iglesia del Buen Pastor de Beverly Hills en 1998, donde se interpretaron "Put Your Dreams Away", el "Ave María", "In the Wee Small Hours of the Morning" y "Moonlight in Vermont"; está documentado además que Sinatra llegó a expresar rechazo por la canción. El apodo "Ol' Blue Eyes" se popularizó a partir del álbum "Ol' Blue Eyes Is Back" (1973), posterior a su etapa clásica. Sus contactos con figuras del crimen organizado están documentados, sin que se probara implicación delictiva. Se negó desde los años cuarenta a actuar ante públicos segregados y contribuyó, junto a Sammy Davis Jr., al fin de las políticas segregacionistas en hoteles y casinos de Nevada hacia 1961; parte de este relato procede de las memorias de Davis. Paul Anka, Nat King Cole y Tony Bennett tienen perfil propio en esta serie. Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de la revista Life, Wikipedia, Palm Springs Life, Songfacts y otras coberturas.
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