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Década 50s · Ritmo blues rock

Little Richard

El que no cobró el grito

Por Rebobinados · Publicado el 10 de septiembre de 2026

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Little Richard: El que no cobró el grito

Ilustración: Rebobinados

"Tutti Frutti" salió en 1955 y cambió la música. A Little Richard no le dejó casi nada.

Lo primero que pasó fue que Pat Boone, un cantante blanco de voz suave y jersey limpio, grabó su propia versión a los pocos meses. La de Boone subió más alto en la lista pop que la original.

Era el método de la época: la casa discográfica blanca tomaba el éxito negro, lo suavizaba, y el original se quedaba abajo.

Lo segundo pasó en 1959, y fue peor, y lo hizo él mismo.

La firma de 1959

Little Richard estaba en la cima cuando decidió dejarlo todo para hacerse predicador. Contó después que iba en un avión con problemas y que le prometió a Dios retirarse si aterrizaban.

Al romper con Specialty Records renunció a sus regalías. Firmó la salida y dejó atrás los derechos de las canciones que había hecho.

Tardó veinticinco años en intentar recuperarlos. Demandó en 1984 por ciento doce millones de dólares y el caso terminó en un acuerdo extrajudicial en 1986.

El hombre que puso la primera piedra de una industria entera pasó buena parte de su vida peleando por cobrar algo de ella.

La otra firma de "Tutti Frutti"

Y hay un nombre en los créditos de "Tutti Frutti" que casi nunca se menciona.

La letra original que Richard cantaba en los clubes era obscena y no había forma de grabarla. En el estudio contrataron a Dorothy LaBostrie, una compositora de Nueva Orleans, para que la reescribiera entera en un rato.

Lo hizo. La canción se grabó esa misma tarde, con quince minutos de sesión que quedaban.

LaBostrie figura como coautora. El grito inicial —ese estallido de sílabas sin significado que abre la canción y que casi se puede considerar el acta de nacimiento del rock— era de él. Todo lo demás que se canta encima, de ella.

Lo que dijo, y lo que dijo después

Aquí hace falta contar la historia completa, porque contada a medias queda falsa en cualquiera de las dos direcciones.

Little Richard fue explícito sobre su sexualidad durante casi toda su vida, en una época en que eso no se hacía. En su biografía autorizada de 1984 dijo que había sido gay toda la vida. En sus propias palabras se describió también como omnisexual. Se maquillaba, se levantaba el pelo treinta centímetros y salía a escena así en el sur segregado de los años cincuenta.

Y en 2017, ya mayor, en un canal religioso, renegó públicamente de todo eso. Dijo que la homosexualidad y la identidad trans eran antinaturales y llamó a la gente a buscar a Dios.

Las dos cosas son suyas. La bandera y el arrepentimiento.

Por eso no sirve convertirlo en un símbolo limpio, ni tampoco borrarle lo que hizo. Fue una persona rota entre dos cosas que sentía incompatibles, y esa fractura le duró setenta años: dejó la música por el púlpito varias veces y volvió otras tantas.

De lo que no hay duda es de a quién le abrió la puerta. David Bowie, Prince y Lady Gaga entraron por una que estaba abierta porque él la había empujado primero.

Lo que dejó sonando

Si Chuck Berry dibujó el plano del rock and roll, Little Richard le puso el incendio.

El piano aporreado de pie, la voz que sube hasta el chillido, la velocidad, el descaro. "Long Tall Sally", "Good Golly Miss Molly", "Lucille", "Rip It Up".

Paul McCartney aprendió a gritar copiándolo a él, y lo ha dicho toda su vida. James Brown lo tomó de modelo. Elvis grabó sus canciones.

Se autoproclamó el arquitecto del rock and roll. Era una de esas fanfarronadas que resultan ser exactas.

Lo que hay que recordar

Little Richard es la prueba de que inventar algo y quedarse con algo son dos cosas distintas.

Pon "Tutti Frutti", "Long Tall Sally" o "Lucille" y vas a oír lo más incendiario que ha producido el rock, grabado en 1955 y 1956, cuando todavía no existía el molde que esas canciones estaban creando.

Y ten presentes las tres cosas que no se oyen. Que la versión suavizada de un cantante blanco vendió más que la suya. Que en 1959 firmó y se quedó sin los derechos. Y que la mitad de la letra que hizo historia la escribió, en un rato, una mujer cuyo nombre casi nadie recuerda.

Murió en 2020. Recuérdalo así: gritó primero, y fue el que menos cobró por ese grito.


Fuentes

Little Richard, nombre real Richard Wayne Penniman, nacido en Macon, Georgia, el 5 de diciembre de 1932 y fallecido en Tullahoma, Tennessee, el 9 de mayo de 2020. Cantante y pianista estadounidense, uno de los fundadores del rock and roll. "Tutti Frutti" se grabó en Nueva Orleans en septiembre de 1955; la letra original, considerada obscena, fue reescrita en el estudio por la compositora Dorothy LaBostrie, que figura acreditada como coautora. La versión de Pat Boone, editada poco después, alcanzó una posición más alta que la original en la lista pop estadounidense, en una práctica habitual de la época por la que artistas blancos regrababan éxitos de artistas negros. A esa canción siguieron "Long Tall Sally", "Good Golly Miss Molly", "Lucille" y "Rip It Up". En 1959 abandonó la música para dedicarse a la predicación y, al romper con el sello Specialty Records, renunció a los derechos de sus grabaciones; demandó en 1984 reclamando 112 millones de dólares y el litigio se resolvió mediante un acuerdo extrajudicial en 1986. Alternó a lo largo de su vida la carrera musical y la predicación religiosa. Se refirió públicamente a su sexualidad en numerosas ocasiones: en su biografía autorizada de 1984 afirmó haber sido gay toda su vida y se describió a sí mismo como omnisexual; en 2017, en una entrevista en un canal de televisión religioso, renegó de esas declaraciones y calificó la homosexualidad y la identidad trans de antinaturales. Su influencia es reconocida por Paul McCartney, James Brown, Elvis Presley y una larga lista de artistas posteriores, y su imagen andrógina anticipó a figuras como David Bowie, Prince y Lady Gaga. Ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll en 1986, en su clase inaugural. Chuck Berry, Elvis Presley, Paul McCartney, James Brown, David Bowie, Prince y Lady Gaga tienen perfil propio en esta serie. Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de Rolling Stone, Britannica, Wikipedia, The New York Times y otras coberturas.

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