Década 70s · Ritmo blues rock
Keith Richards
La condena fue tocar para ciegos
Por Rebobinados · Publicado el 7 de octubre de 2026

Ilustración: Rebobinados
En octubre de 1978, un juez del condado de York le dijo a Keith Richards que no iría a la cárcel. Lo habían detenido con veintidós gramos de heroína en una suite de hotel de Toronto, bajo un cargo que en Canadá exponía teóricamente a cadena perpetua, y la sentencia fue un año de condena en suspenso, un año de libertad vigilada, tratamiento obligatorio y una cosa más: dos conciertos gratuitos para el Instituto Nacional Canadiense para Ciegos. Los tocó el veintidós de abril de 1979 en Oshawa, al este de Toronto. Es probablemente la frase más rara que ha escrito un tribunal sobre un guitarrista de rock, es el episodio que estuvo a punto de acabar con los Rolling Stones, y casi nunca se cuenta con los papeles a la vista.
El andén dos de Dartford
Antes de todo eso hay un andén. Richards y Mick Jagger se conocían de niños, hacia 1951, de la Wentworth Primary School de Dartford, en Kent, y vivían a una calle de distancia, pero se habían perdido la pista. El reencuentro que importa fue el diecisiete de octubre de 1961 en el andén dos de la estación de ferrocarril de Dartford, el que va a Londres: Jagger tenía dieciocho años e iba camino a la London School of Economics, Richards diecisiete y al Sidcup Art College, y bajo el brazo Jagger llevaba dos discos importados del sello Chess, Rockin' at the Hops de Chuck Berry y The Best of Muddy Waters. Hay una placa azul en el andén desde febrero de 2015 que cuenta exactamente eso. Lo que no hay que agregarle es la causalidad que suele venir pegada: el nombre de la banda no salió de esos discos, sino de una llamada de Brian Jones a la revista Jazz News en 1962, donde improvisó un nombre a partir de "Rollin' Stone" de Muddy Waters.
El primer concierto de los Rolling Stones fue el doce de julio de 1962 en el Marquee Club de Oxford Street, Londres, reemplazando a Blues Incorporated de Alexis Korner: Jagger en la voz, Richards y Brian Jones —acreditado esa noche como «Elmo Lewis»— en las guitarras, Dick Taylor en el bajo e Ian Stewart en el piano. Quién tocó la batería esa noche sigue en disputa. Charlie Watts entró en enero de 1963. De ese primer concierto a hoy son sesenta y cuatro años con la misma guitarra al lado del mismo cantante, y conviene decir el número en lugar de «más de sesenta». Un detalle menor y revelador de la época: su mánager, Andrew Loog Oldham, le quitó la «s» del apellido porque «Richards» le sonaba demasiado formal para un rebelde pop, y durante dos décadas los discos lo acreditaron como «Keith Richard». El último que lo hace así es el directo Love You Live, de 1977; recuperó la «s» a partir de Some Girls, en 1978.
La sexta cuerda, retirada
Lo que lo hace reconocible en dos segundos no es un solo: es un montaje. Afina en sol abierto —sol, re, sol, si, re— y le retira por completo la sexta cuerda, el mi grave, porque le resultaba fangoso. No la desafina: la saca, y toca con cinco. El primer tema publicado con ese montaje es "Honky Tonk Women", de 1969. Conviene no confundirlo con el otro truco famoso de esos años: "Street Fighting Man", de 1968, es una guitarra acústica Gibson Hummingbird grabada a través de un casete Philips saturado, y en afinación estándar. Son dos cosas distintas y se mezclan todo el tiempo.
De quién aprendió la afinación es más espinoso de lo que suele contarse. Ry Cooder tocó en las sesiones de Let It Bleed, en 1969, y es a él a quien la versión más repetida atribuye haberle mostrado el juego en sol abierto; Cooder, años después, en Rolling Stone, se quejó de que su aporte al disco quedó sin acreditar y dijo que "Honky Tonk Women" está sacada de uno de sus licks. Sus créditos en el disco son la mandolina de "Love in Vain" y el slide de "Sister Morphine". Richards, en Life, cuenta otra cosa: que la afinación se la mostró Don Everly, de los Everly Brothers, y que Everly la había aprendido de Bo Diddley. Son dos relatos sostenidos por testigos distintos, ninguno quedó resuelto, y el crédito de la canción nunca se movió.
Tres riffs con el crédito en disputa
Con "(I Can't Get No) Satisfaction" pasa algo parecido, aunque la anécdota del casete es cierta. Richards despertó de noche en mayo de 1965, agarró una grabadora de casete Philips, tocó el riff, murmuró una vez la frase del título y se volvió a dormir; la cinta siguió corriendo y quedaron unos cuarenta y cinco minutos de ronquidos. Dónde ocurrió esa noche es otra historia: la versión que repite la prensa la sitúa en un motel de Clearwater, Florida, durante la gira por ese estado, y Richards, en Life, la sitúa en su piso de Carlton Hill, en St John's Wood, Londres. Las dos versiones vienen de él. El dato que casi nadie cuenta es el otro: quería que ese riff lo tocaran metales, al estilo Stax, y el pedal Gibson Maestro Fuzz-Tone era solo un boceto de lo que harían los vientos. El resto de la banda y Andrew Loog Oldham se negaron a reemplazarlo, y el boceto fue el single. Richards no dijo nunca que lo odiara; dijo que lo consideraba inacabado.
Y "Jumpin' Jack Flash", que todas las listas de riffs le atribuyen sin más, tiene una reclamación de autoría en contra que hay que decir. Bill Wyman, el bajista, contó en su autobiografía Stone Alone, de 1990, que sacó ese riff en un órgano, en los Olympic Studios de Londres, con Brian Jones y Charlie Watts presentes y antes de que llegaran Jagger y Richards, y que el crédito de uno de los mejores temas de la banda terminó diciendo Jagger-Richards igual. No hay en el registro una respuesta de ninguno de los dos a esa reclamación concreta, y el crédito sigue idéntico en todas las ediciones oficiales. El tema se grabó el veinte de abril de 1968 y salió de single el veinticuatro de mayo en el Reino Unido, donde llegó al número uno. El título sí es suyo: salió del jardinero de su casa de campo, Jack Dyer, cuyos pasos los despertaron una mañana.
La honestidad en la otra dirección también suma. El gancho de "Paint It Black" es el sitar de Brian Jones, que nunca recibió crédito de composición. "Sympathy for the Devil" es sobre todo una canción de Jagger, nacida en clave folk, antes de que Richards y Watts la empujaran hacia la samba rock. Mick Taylor, guitarrista de la banda entre 1969 y 1974, reclamó coautoría no acreditada en "Sway", "Moonlight Mile", "Winter", "Time Waits for No One", "Till the Next Goodbye" y "Shine a Light", y dijo en Mojo que sin su aporte esas canciones no habrían existido; se cita como una de las razones de su salida, y tampoco se cambió ningún crédito. "Start Me Up" sí es suya en origen: un lick de reggae que venía rondando desde las sesiones de Black and Blue, en 1976, y que terminó en Tattoo You.
Glimmer Twins era el crédito de producción
Aquí hay que separar dos cosas que casi siempre se cuentan como una. «Glimmer Twins» no es la firma compositora de los Rolling Stones. La firma es, y fue siempre, Jagger/Richards. «The Glimmer Twins» es un alias de producción, y aparece por primera vez en It's Only Rock 'n Roll, publicado el dieciocho de octubre de 1974, el primer disco que los Stones se produjeron ellos mismos. Son dos oficios distintos en dos renglones distintos de la contratapa, y fundirlos borra justamente el momento en que esos dos tomaron el control del sonido de su propia banda.
El apodo nació en un barco a Río de Janeiro, en un viaje con Marianne Faithfull y Anita Pallenberg a bordo, cuando una pareja de ingleses de clase alta no dejaba de insistirles para que dijeran quiénes eran y la mujer les pedía que les dieran aunque fuera un destello, just give us a glimmer. Jagger le dijo a Richards que eran los Glimmer Twins y el nombre quedó. Ni el año exacto del viaje ni el nombre del barco están documentados: es historia oral, contada por ellos. La fecha dura es la otra, la de la contratapa de 1974.
Toronto, y una condena sin cárcel
Los papeles judiciales son tres y están fechados. El doce de febrero de 1967, por un soplo del News of the World, el sargento detective Norman Pilcher dirigió una redada de dieciocho agentes sobre Redlands, la casa de Richards en West Wittering, Sussex. A Jagger lo acusaron de posesión ilegal de anfetaminas sin receta; a Richards, de permitir que su propiedad se usara para fumar cannabis. El juicio fue entre el veintisiete y el veintinueve de junio de 1967 ante el juez Leslie Block: Jagger, cien libras de multa y tres meses de cárcel; Richards, quinientas libras y un año. El primero de julio, William Rees-Mogg publicó en The Times el editorial «Who Breaks a Butterfly on a Wheel?» contra la desproporción de la pena, y en la apelación a Jagger se la conmutaron por un sobreseimiento condicional y a Richards le anularon la condena entera. El veintiséis de junio de 1973 vino la segunda: una redada en su casa de Cheyne Walk, en Chelsea, donde además de drogas había un revólver Smith & Wesson del treinta y ocho, una escopeta y ciento diez cartuchos. Veinticinco cargos, y el veinticuatro de octubre de ese año el tribunal de Marlborough Street lo resolvió con doscientas cinco libras de multa y sobreseimientos condicionales en el resto.
La tercera fue en Toronto. El veintisiete de febrero de 1977, mientras los Stones estaban en la ciudad, la policía montada canadiense registró su suite del Harbour Castle Hotel y encontró unos veintidós gramos de heroína al treinta y dos por ciento de pureza y cinco gramos de cocaína. El cargo no fue posesión simple: fue posesión de heroína con fines de tráfico, que en Canadá exponía teóricamente a cadena perpetua. Salió con una fianza de veinticinco mil dólares. Una semana más tarde, el cuatro y el cinco de marzo, la banda hizo dos conciertos secretos en el club El Mocambo de Toronto facturados como «The Cockroaches», y conviene no confundirlos con el concierto que después ordenaría el juez: eso fue dos años más tarde y en otra ciudad.
La sentencia llegó el veinticuatro de octubre de 1978. Richards se declaró culpable de un cargo reducido de simple posesión de heroína —se retiraron el de tráfico y el de cocaína— y el juez del condado de York Lloyd Graburn le dio un año de condena en suspenso y un año de libertad vigilada, razonando que ni la reclusión ni la multa serían apropiadas dado el tratamiento en curso por su adicción y su beneficio a largo plazo para la comunidad. Las condiciones fueron tres: seguir ese tratamiento en el Stevens Psychiatric Center de Nueva York, reportarse a un agente de libertad vigilada en Toronto y dar un concierto benéfico para el Instituto Nacional Canadiense para Ciegos en un plazo de seis meses. Varios relatos atribuyen la clemencia a la gestión de Rita Bedard, una fan de Montreal de veinticuatro años, legalmente ciega, que había seguido la gira y pidió al tribunal que no lo encarcelaran; Richards la llamó su «ángel ciego». Eso es relato y no sentencia: cuánto pesó ella frente a la iniciativa del propio juez cambia según quién lo cuente.
La benignidad de la pena provocó un escándalo público. El fiscal general de Ontario, Roy McMurtry, recibió cientos de cartas de queja; el ministro federal de Justicia, Otto Lang, ordenó impugnar la sentencia, y el fiscal federal John Scollin consiguió plazo hasta el treinta y uno de mayo de 1979 para apelar. Los conciertos se hicieron antes de ese plazo: el veintidós de abril de 1979, dos funciones el mismo día en el Oshawa Civic Auditorium, con capacidad para unas cinco mil doscientas personas, en doble cartel. Primero The New Barbarians —Richards con Ronnie Wood, Stanley Clarke, Ian McLagan, Ziggy Modeliste y Bobby Keys, presentados por John Belushi— y después los Rolling Stones. Entraron gratis unas mil cuatrocientas personas ciegas y sus acompañantes.
Sobre el resto conviene ser exacto, porque la exactitud es lo contrario de la leyenda. Richards ha dicho que dejó la heroína entre 1977 y 1978, a partir del tratamiento que la detención de Toronto volvió obligatorio. La historia de que se cambió toda la sangre en una clínica suiza para limpiarse es falsa, y lo es porque la inventó él: la contó para dejar de responder siempre la misma pregunta y después explicó que estaba bromeando. La broma eterna de que sobreviviría a una catástrofe nuclear junto a las cucarachas es de la misma familia, una caricatura que él mismo alimentó, y tapa lo que de verdad hay en el expediente: tres fechas de tribunal, un cargo que llevaba a cadena perpetua y un hombre de treinta y cinco años tocando gratis para mil cuatrocientas personas ciegas porque un juez se lo ordenó.
Lo que hay que recordar
Keith Richards es el autor de una manera de tocar la guitarra rítmica que se reconoce en dos segundos y que nadie copia del todo bien: sol abierto, cinco cuerdas, pocas notas en el lugar exacto. De esa afinación salieron "Honky Tonk Women" y, por otro camino, "Start Me Up"; de una grabadora de casete, "Satisfaction". También es cierto que dos de los riffs que se le atribuyen tienen reclamación en contra, que «Glimmer Twins» nombraba a los productores y no a los compositores, y que la firma del cancionero siempre fue Jagger/Richards. Nada de eso le quita nada a la obra; le quita el retoque.
El resto es trabajo y papeles. Talk Is Cheap, en 1988, llegó al número veinticuatro del Billboard 200; Main Offender, en 1992, al noventa y nueve; Crosseyed Heart, en 2015, al once, su mejor puesto como solista, y ése no está acreditado a los X-Pensive Winos aunque los Winos toquen en él. Life, la autobiografía que escribió con el periodista James Fox, salió el veintiséis de octubre de 2010 y fue número uno en la lista de The New York Times en una semana. Charlie Watts murió el veinticuatro de agosto de 2021, a los ochenta años, en un hospital de Londres, y alcanzó a grabar la batería de dos temas de Hackney Diamonds: "Mess It Up" y "Live by the Sword", en el segundo con Bill Wyman al bajo, de modo que la sección rítmica original de la banda quedó registrada una última vez. El disco salió el veinte de octubre de 2023, llegó al número tres del Billboard 200 y al número uno en el Reino Unido, con Paul McCartney, Stevie Wonder, Elton John y Lady Gaga de invitados.
Cuando suene ese rasgueo de cinco cuerdas y un estadio lo reconozca antes del primer compás, ahí está lo que hizo. Y cuando alguien cuente la leyenda del pirata indestructible, conviene tener a mano la fecha del veintidós de abril de 1979, que es la de un hombre cumpliendo una condena con una guitarra colgada. Si tú o alguien que conoces enfrenta un consumo problemático de drogas o alcohol, en Chile puedes llamar gratis y de forma confidencial al Fono Drogas y Alcohol de SENDA, 1412, las veinticuatro horas.
Fuentes
Keith Richards nació el 18 de diciembre de 1943 en Dartford, Kent, Inglaterra, hijo único de Herbert William Richards y Doris Maud Lydia Richards (de soltera Dupree). Se reencontró con Mick Jagger el 17 de octubre de 1961 en el andén 2 de la estación de ferrocarril de Dartford, episodio marcado con una placa azul descubierta en febrero de 2015; Jagger llevaba "Rockin' at the Hops" de Chuck Berry y "The Best of Muddy Waters", ambos del sello Chess. El nombre de la banda lo aportó Brian Jones, a partir de "Rollin' Stone" de Muddy Waters, en una llamada a la revista "Jazz News" en 1962. El primer concierto de The Rolling Stones fue el 12 de julio de 1962 en el Marquee Club de Londres, con Jagger (voz), Richards y Brian Jones, acreditado como «Elmo Lewis» (guitarras), Dick Taylor (bajo) e Ian Stewart (piano); el baterista de esa noche está en disputa. Charlie Watts se incorporó en enero de 1963. Andrew Loog Oldham lo acreditó como «Keith Richard» desde los años sesenta; el último disco con esa grafía es el directo "Love You Live" (1977) y recuperó la «s» a partir de "Some Girls" (1978). Su afinación característica es sol abierto de cinco cuerdas (G-D-G-B-D), con la sexta cuerda retirada; el primer tema publicado con ella es "Honky Tonk Women" (1969). "Street Fighting Man" (1968) se grabó con una Gibson Hummingbird acústica a través de un casete Philips saturado, en afinación estándar. Ry Cooder participó en las sesiones de "Let It Bleed" (1969) —acreditado en mandolina en "Love in Vain" y slide en "Sister Morphine"— y reclamó en "Rolling Stone" que el lick de "Honky Tonk Women" era suyo; Richards, en "Life", atribuye la afinación a Don Everly y, a través de él, a Bo Diddley. El crédito nunca fue modificado. El riff de "(I Can't Get No) Satisfaction" se registró en una grabadora de casete Philips en mayo de 1965; existen dos versiones del lugar, ambas atribuidas a Richards: un motel de Clearwater, Florida (el Jack Tar Harrison Hotel, hoy Fort Harrison), y su piso de Carlton Hill, St John's Wood, Londres. Se grabó en Chess (Chicago) el 10 de mayo y en RCA (Hollywood) el 12 de mayo de 1965; Richards buscaba una línea de metales al estilo Stax y empleó el pedal Gibson Maestro FZ-1 Fuzz-Tone como boceto. "Jumpin' Jack Flash" se grabó el 20 de abril de 1968 en Olympic Studios, Londres, y se publicó como single el 24 de mayo de 1968 en el Reino Unido (Decca) y el 31 de mayo en Estados Unidos (London Records): nº 1 en UK Singles y nº 3 en el Billboard Hot 100. Bill Wyman sostiene en su autobiografía "Stone Alone" (1990) que el riff es suyo, trabajado en un órgano con Brian Jones y Charlie Watts antes de la llegada de Jagger y Richards; el crédito oficial sigue siendo Jagger-Richards. El título proviene de Jack Dyer, jardinero de Richards. El gancho de "Paint It Black" es el sitar de Brian Jones, sin crédito de composición. Mick Taylor, integrante entre 1969 y 1974, reclamó en "Mojo" (1997) coautoría no acreditada en "Sway", "Moonlight Mile", "Winter", "Time Waits for No One", "Till the Next Goodbye" y "Shine a Light"; los créditos no se modificaron. "Start Me Up" nació como un lick de reggae en las sesiones de "Black and Blue" (1976) y se publicó en "Tattoo You" (1981). «The Glimmer Twins» es un alias de producción, no de composición: su primer uso es "It's Only Rock 'n Roll", 18 de octubre de 1974, primer álbum autoproducido por Jagger y Richards; la firma compositora es Jagger/Richards. El apodo surgió en un viaje en barco a Río de Janeiro con Marianne Faithfull y Anita Pallenberg, sin año ni embarcación documentados. Redada de Redlands (West Wittering, Sussex): 12 de febrero de 1967, dirigida por el sargento detective Norman Pilcher con 18 agentes, tras un soplo del "News of the World"; juicio en las West Sussex Quarter Sessions del 27 al 29 de junio de 1967 ante el juez Leslie Block, con 100 libras de multa y 3 meses de cárcel para Jagger y 500 libras y 1 año para Richards. El editorial «Who Breaks a Butterfly on a Wheel?» de William Rees-Mogg se publicó en "The Times" el 1 de julio de 1967; en apelación, la pena de Jagger fue conmutada por un sobreseimiento condicional y la condena de Richards quedó anulada. Redada de Cheyne Walk, Chelsea: 26 de junio de 1973, con Anita Pallenberg; se incautaron resina de cannabis, heroína, pastillas de Mandrax, un revólver Smith & Wesson del 38, una escopeta y 110 cartuchos. Richards afrontó 25 cargos y el Marlborough Street Magistrates' Court resolvió el 24 de octubre de 1973 con 205 libras de multa y sobreseimientos condicionales. Detención de Toronto: 27 de febrero de 1977, registro de la RCMP en su suite del Harbour Castle Hotel, con unos 22 gramos de heroína al 32% de pureza y 5 gramos de cocaína; cargo de posesión de heroína con fines de tráfico, con exposición teórica a cadena perpetua, y fianza de 25.000 dólares. Los días 4 y 5 de marzo de 1977 la banda dio dos conciertos secretos en El Mocambo de Toronto bajo el nombre «The Cockroaches», publicados mucho después como "El Mocambo 1977". Sentencia del 24 de octubre de 1978: declaración de culpabilidad por un cargo reducido de simple posesión —retirados los de tráfico y cocaína—, con 1 año de condena en suspenso y 1 año de libertad vigilada dictados por el juez del condado de York Lloyd Graburn, más tratamiento en el Stevens Psychiatric Center de Nueva York, reporte a un agente de libertad vigilada en Toronto y un concierto benéfico para el Canadian National Institute for the Blind en un plazo de 6 meses. La clemencia se vincula en varios relatos a la gestión de Rita Bedard, fan de Montreal de 24 años, legalmente ciega; su peso causal frente a la iniciativa del juez varía según la fuente. El fiscal general de Ontario, Roy McMurtry, recibió cientos de cartas de queja; el ministro federal de Justicia, Otto Lang, ordenó impugnar la sentencia y el fiscal federal John Scollin obtuvo plazo hasta el 31 de mayo de 1979 para apelar. Los dos conciertos benéficos se celebraron el 22 de abril de 1979 en el Oshawa Civic Auditorium (capacidad aproximada de 5.200 personas), en doble cartel con The New Barbarians —Richards, Ronnie Wood, Stanley Clarke, Ian McLagan, Ziggy Modeliste y Bobby Keys, presentados por John Belushi— y The Rolling Stones; entraron gratis unas 1.400 personas ciegas y acompañantes. Richards ha declarado que dejó la heroína entre 1977 y 1978. La historia de una transfusión total de sangre en Suiza es una invención suya, que él mismo desmintió. Discografía solista: "Talk Is Cheap" (1988, Virgin, nº 24 del Billboard 200), "Main Offender" (1992, Virgin, nº 99) y "Crosseyed Heart" (2015, Republic/Mindless, nº 11), este último acreditado a Keith Richards y no a los X-Pensive Winos. Su autobiografía "Life", escrita con el periodista James Fox, se publicó el 26 de octubre de 2010 (Weidenfeld & Nicolson en el Reino Unido, Little, Brown and Company en Estados Unidos) y alcanzó el nº 1 de la lista de "The New York Times" en una semana. Charlie Watts murió el 24 de agosto de 2021, a los 80 años, en un hospital de Londres; el comunicado no informó causa de muerte. Watts grabó la batería de "Mess It Up" y "Live by the Sword" para "Hackney Diamonds", publicado el 20 de octubre de 2023 por Polydor con producción de Andrew Watt: nº 3 del Billboard 200 con 101.000 unidades equivalentes (94.000 de venta pura) y nº 1 en UK Albums. En "Live by the Sword" toca el bajo Bill Wyman, en su primera grabación con la banda en unos 30 años. Entre los invitados del álbum figuran Paul McCartney, Stevie Wonder, Elton John y Lady Gaga. Steve Jordan toca la batería en el resto del disco. "Hackney Diamonds" fue el primer álbum de material original de la banda en 18 años, desde "A Bigger Bang" (2005). Desde el primer concierto de 1962 hasta octubre de 2026 son 64 años de carrera. Perfil elaborado para Rebobinados con verificación de datos; las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de Wikipedia, Rolling Stone, Billboard, Official Charts, Music Week, Ultimate Classic Rock, CBC Archives, PopMatters, American Songwriter, uDiscoverMusic, MusicRadar, Snopes, Kent Online, Uncut, Discogs y otras coberturas de prensa.
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