Ben E. King
Del salmo al ruego
Por Rebobinados · Publicado el 7 de septiembre de 2026

Ilustración: Rebobinados
Hay canciones que dejan de pertenecerle a quien las hizo.
"Stand by Me" es el caso más claro que existe. En 1999, la organización BMI la nombró la cuarta canción más interpretada del siglo veinte: unos siete millones de emisiones en radio y televisión.
Siete millones de veces. Una canción que Ben E. King grabó en 1961, cuando tenía veintidós años.
De dónde sale
Su genealogía es lo más interesante, y suele contarse encadenada de una forma que no es exacta.
Son tres cosas, no una.
Primero, un himno de iglesia: "Stand by Me", de Charles Albert Tindley, de 1905.
Segundo, el salmo 46 de la Biblia, de donde vienen las imágenes más impresionantes de la letra: que no temeremos aunque la tierra tiemble y las montañas caigan al mar.
Y tercero, el título, que según contaba el propio King le llegó de "Stand by Me Father", un espiritual de Sam Cooke y J. W. Alexander grabado por los Soul Stirrers.
Lo que hizo King, junto a los compositores Jerry Leiber y Mike Stoller, fue tomar todo ese fervor religioso y convertirlo en algo terrenal. Ya no es pedirle a Dios que te acompañe: es pedírselo a otra persona, a quien amas, en la oscuridad, cuando el mundo da miedo.
Esa mezcla —la solemnidad de un salmo con la ternura de un ruego humano— es lo que la volvió universal.
En el sencillo original los autores figuraban como "King y Elmo Glick", que era el seudónimo de Leiber y Stoller.
El año que se fue
Antes de eso había sido la voz principal de The Drifters, y conviene ser exacto con cuánto tiempo: alrededor de un año, entre 1959 y 1960.
Cantó "There Goes My Baby", que cambió el sonido del grupo.
Y después pidió un aumento y una participación en las regalías. Se los negaron, y se fue.
"Save the Last Dance for Me", el único número uno del grupo en la lista pop, se publicó unos meses después de su salida. El grupo tuvo seis números uno más en la lista de rhythm and blues, casi todos con otros cantantes.
Es una de esas historias que se repiten en la música de esa época: el que ponía la voz se iba por dinero, y el éxito llegaba justo después.
Dos vidas
"Stand by Me" tuvo dos carreras.
La primera, en 1961: número cuatro en la lista general y número uno en la de rhythm and blues.
La segunda, veinticinco años después. En 1986, Rob Reiner la usó para dar nombre y música a su película sobre cuatro chicos que salen a buscar un cadáver. La canción volvió a las listas: número nueve en Estados Unidos ese año y número uno en el Reino Unido en 1987.
Entre medio y después, todos la grabaron. John Lennon en 1975. Otis Redding. Florence and the Machine en 2016. La grabó incluso el boxeador Cassius Clay, antes de llamarse Muhammad Ali.
Y Tracy Chapman la cantó en 2015, en el programa de David Letterman, con una sola guitarra, y el video se volvió viral.
Lo que hay que recordar
Ben E. King es la prueba de que a veces se escribe una canción y se acaba escribiendo un idioma.
Pon "Stand by Me" o "Spanish Harlem" y vas a escuchar una voz cálida, contenida, que nunca empuja de más.
Pero lo que de verdad hay que entender es por qué esa canción no se gasta. Lo que pide es lo más básico que puede pedir un ser humano: que no me dejes solo cuando tengo miedo.
No hay generación que no necesite decir eso. Por eso cada una la vuelve a descubrir y la hace suya.
Murió el 30 de abril de 2015, a los setenta y seis años.
Recuérdalo así: no como el dueño de "Stand by Me", porque hace décadas que no es suya, sino como el hombre que tomó un salmo y lo convirtió en algo que se le puede decir a otra persona.
Fuentes
Ben E. King, nombre real Benjamin Earl Nelson, nacido en Henderson, Carolina del Norte, el 28 de septiembre de 1938, y fallecido en Hackensack, Nueva Jersey, el 30 de abril de 2015. Fue voz principal de The Drifters durante aproximadamente un año, entre 1959 y 1960, período en el que grabó "There Goes My Baby"; abandonó el grupo tras negársele un aumento y participación en regalías. "Save the Last Dance for Me", único número uno del grupo en la lista pop (octubre de 1960), se publicó meses después de su salida; The Drifters obtuvieron además seis números uno en la lista de rhythm and blues, en su mayoría con otros vocalistas. "Stand by Me" (1961) fue coescrita por King con Jerry Leiber y Mike Stoller, acreditados en el sencillo original bajo el seudónimo "Elmo Glick". Su genealogía combina tres fuentes distintas: el himno "Stand by Me" de Charles Albert Tindley (1905), los versos del salmo 46 —que aportan las imágenes de la tierra temblando y las montañas cayendo al mar— y el título, que según el propio King procede del espiritual "Stand by Me Father" de Sam Cooke y J. W. Alexander, grabado por los Soul Stirrers. Conviene precisarlo porque suele presentarse como una derivación en cadena de una sola fuente. La canción alcanzó el número cuatro del Billboard Hot 100 y el uno de la lista de rhythm and blues en 1961, y regresó al número nueve en 1986 tras su uso en la película "Stand by Me" de Rob Reiner, además de encabezar la lista británica en 1987. En 1999, BMI la designó la cuarta canción más interpretada del siglo XX, con unos siete millones de emisiones en radio y televisión; la cifra de "más de cuatrocientas versiones" que suele citarse procede del Songwriters Hall of Fame y no consta respaldada por una autoridad independiente. Entre quienes la han grabado figuran John Lennon (1975), Otis Redding, Florence and the Machine (2016) y Cassius Clay, antes de adoptar el nombre de Muhammad Ali. Tracy Chapman la interpretó en el programa de David Letterman en 2015. "Spanish Harlem" fue compuesta por Jerry Leiber y Phil Spector. Tracy Chapman tiene perfil propio en esta serie. Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de Wikipedia, BMI, el Songwriters Hall of Fame, Billboard y otras coberturas.
Sigue rebobinando

00s
soul
Duffy
Lo contó ella primero
Rockferry (2008) fue el álbum más vendido del año en el Reino Unido, con 1.685.000 copias, tres BRIT en 2009 y el Grammy a Mejor Álbum Vocal Pop. En 2020 Duffy contó ella misma, antes que nadie, que fue drogada, mantenida en cautiverio y violada. Y no es un epílogo: canción nueva en 2024, documental para Disney+ anunciado en 2025 y fichaje por TaP Management en 2026.

80s
soul
Hall & Oates
El oficio que llamaban placer culpable
Daryl Hall y John Oates pusieron seis canciones en el número uno de Estados Unidos, y Billboard los nombró el dúo más exitoso de la historia del Hot 100: un criterio de rendimiento en listas, no de discos vendidos. Se conocieron en Filadelfia en 1967 y terminaron en un tribunal de Nashville en 2023, por la venta de la sociedad donde vivían el nombre y las regalías.

90s
soul
Seal
La canción que le daba vergüenza, y las cicatrices que nunca escondió
La canción que ganó el Grammy a la grabación del año estuvo años en un cajón porque su autor la creía mala y le daba vergüenza mostrarla: hizo falta un productor que confiara más que él. Con las cicatrices de su cara hizo lo contrario: nunca las tapó.
Rebobina con nosotros
Comentarios · 0
Nadie ha comentado todavía. Abre la conversación.
