Limp Bizkit
El latido que llegó once días tarde
Por Rebobinados · Publicado el 17 de septiembre de 2026

Ilustración: Rebobinados
Hay bandas que la crítica adoró y el público olvidó, y hay bandas que fue exactamente al revés. Limp Bizkit es de las segundas, y con orgullo. Los premios nunca los quisieron, las listas de canciones nunca los dejaron entrar del todo, y aun así llenaron estadios, vendieron un millón de discos en una semana y le pusieron banda sonora a la rabia de toda una generación. No necesitaron que nadie los ungiera. Tenían algo mejor: una multitud que se sabía cada grito de memoria, y un bajo que era el corazón de todo.
Ese bajo lo tocaba Sam Rivers. Y de él hay que hablar primero.
Sam Rivers, el latido
Sam Rivers fundó Limp Bizkit en 1994, en Jacksonville, junto a Fred Durst y a John Otto, un amigo suyo del instituto. Tocó el bajo en todos los discos de la banda, sin excepción. No era el que se paraba adelante ni el que salía en las revistas, y por eso mismo era el que sostenía la cosa entera por debajo.
Wes Borland, el guitarrista, lo dijo mejor que nadie cuando ya no estaba: que perderlo fue como perder un trozo de su propio ADN, que Sam no era una persona reemplazable, que era el latido. En una banda que se hizo famosa por el ruido y la furia, el guitarrista eligió una palabra del cuerpo para nombrar al bajista. Latido. Lo que hace que todo lo demás esté vivo.
Rivers murió el 18 de octubre de 2025, en su casa de Florida, a los cuarenta y ocho años. Su última vez sobre un escenario había sido ocho semanas antes, en un festival británico. Se fue tocando.
La pelea que ya había ganado
Años antes había dado otra pelea, y la había contado él mismo sin adornos. En 2015 dejó la banda por una enfermedad al hígado provocada por beber demasiado. Recibió un trasplante, se recuperó, y en 2018 volvió a agarrar el bajo. Tres años afuera, peleando por seguir vivo, y de vuelta al latido.
Hay algo que decir de esa vuelta: no todos los que se bajan por algo así vuelven a subir. Sam volvió, y tocó siete años más. La última nota que dejó grabada es de un mes antes de morir.
Lo que los fans sabían y la industria no
Acá está lo que hace su historia distinta a un simple obituario. "Break Stuff" salió el año 2000 y en su momento ni siquiera entró en la lista general de canciones de Estados Unidos. Era, y sigue siendo, el himno más gritado de la banda: la canción a la que se recurre cuando el día fue una mierda y hay que romper algo. Millones de personas la usaron exactamente para eso durante veinticinco años.
Veinticinco. Ese es el número que importa. En octubre de 2025, la canción llegó por fin al número uno de la lista de rock duro del país. Superó los mil millones de reproducciones. En el Reino Unido la certificaron doble platino.
Y llegó once días después de que muriera el hombre que tocaba el bajo en ella.
No fue la industria descubriéndolos tarde. Fue la gente, toda junta, volviendo a "Break Stuff" a despedir a Sam de la única manera que sabe una multitud: subiéndola a lo más alto. El latido se detuvo y millones de personas pusieron la canción para que siguiera sonando. Ese número uno no lo firmó ninguna academia. Lo firmó el público, en duelo.
Lo que nunca les dieron, y por qué no importó
Vale poner el contexto, porque agranda lo anterior en vez de achicarlo. Limp Bizkit vendió más de un millón de copias de "Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water" en su primera semana, en el 2000: el mayor debut de un disco de rock en Estados Unidos desde que se miden estas cosas con escáner. Con semejante fenómeno encima, jamás tuvieron un top cuarenta de canciones. Tres nominaciones al Grammy, ninguna ganada. Y el único single que la industria estadounidense les certificó en toda la carrera es "Behind Blue Eyes", una versión de The Who escrita por Pete Townshend. Ni "Break Stuff" ni "Rollin'", sus dos himnos, tienen el sello.
Léelo dos veces. La banda que movió a millones no tiene certificado ninguno de sus dos himnos, pero sí una versión de una canción ajena. Es casi cómico, y dice todo sobre la distancia entre lo que premia la industria y lo que canta la gente. Limp Bizkit vivió siempre del lado de la gente. Ahí no les faltó nunca nada.
Siguen
La banda sigue. Desde fines de 2025, el bajo en vivo lo cubre un músico de la banda telonera, sin nombramiento oficial, como quien todavía no se atreve a llenar del todo esa silla. Y Sam alcanzó a dejar una última cosa: figura como coautor del último single del grupo, publicado un mes antes de morir, el que les dio su primer número uno en una lista de Billboard desde 1999. Se fue dejando un número uno arriba de la mesa.
Borland, en 2026, dijo que la banda se siente tan grande como cuando empezaron, o más. Viniendo de quien acababa de perder a su latido, no es una frase de marketing. Es lo que se dice cuando el que se fue dejó el corazón funcionando.
Lo que hay que recordar
Limp Bizkit nunca le importó demasiado a la industria, y a la industria nunca le importó demasiado Limp Bizkit. Da igual. Vendieron un millón de discos en siete días, juntaron mil millones de escuchas en su himno y le dieron a media generación la canción exacta para los días malos. Y cuando murió Sam Rivers, el bajista callado que Borland llamó el latido, la gente hizo lo único que podía: puso "Break Stuff" hasta llevarla, veinticinco años tarde, al número uno.
Recuérdalo así: a Limp Bizkit los premios les llegaron siempre tarde, y la corona más alta llegó once días tarde. Pero no la mandó ninguna academia. La mandaron los que gritaban la canción desde el principio, despidiendo al hombre que la sostenía por debajo.
Este texto menciona una enfermedad derivada del consumo de alcohol. Si tú o alguien que conoces está luchando con el consumo de alcohol o drogas, el Fono Drogas y Alcohol de SENDA atiende gratis las 24 horas en el 1412, en Chile.
Fuentes
Limp Bizkit, banda estadounidense formada en Jacksonville, Florida, en 1994 por Fred Durst (voz), Sam Rivers (bajo) y John Otto (batería), a los que se sumaron Wes Borland (guitarra) y DJ Lethal (tornamesas) en 1996. Samuel Robert Rivers, nacido el 2 de septiembre de 1977, murió el 18 de octubre de 2025 en el condado de St. Johns, Florida, a los cuarenta y ocho años; la causa no se hizo pública, si bien el informe policial del incidente describe una parada cardiaca. Rivers había dejado la banda en 2015 por una enfermedad hepática asociada al consumo de alcohol, recibió un trasplante de hígado y se reincorporó en 2018; su última actuación fue el 24 de agosto de 2025 en el Leeds Festival. "Break Stuff" (2000) no entró en el Billboard Hot 100 y alcanzó el número uno de la lista Hot Hard Rock Songs de Billboard en la semana del 29 de octubre de 2025, once días después de la muerte de Rivers; ese mes superó los mil millones de reproducciones en Spotify y en agosto de 2026 fue certificada doble platino por la BPI británica. "Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water" vendió 1.054.511 copias en su primera semana en octubre de 2000, el mayor debut de un álbum de rock en Estados Unidos desde el inicio de las mediciones de Nielsen SoundScan en 1991. La banda no ha alcanzado nunca el top 40 del Billboard Hot 100; su mejor posición es el número 65 de "Rollin' (Air Raid Vehicle)", número uno en el Reino Unido. Acumula tres nominaciones al Grammy sin victorias; su única certificación de sencillo por la RIAA corresponde a "Behind Blue Eyes", versión de The Who escrita por Pete Townshend, certificada oro el 26 de enero de 2005. En la ceremonia de los Grammy de febrero de 2026, Rivers no apareció en el segmento televisado de homenaje a los fallecidos —en el que tampoco se vio a Brent Hinds, de Mastodon—, aunque sí figura en la página oficial del premio; la cobertura que lo señaló advirtió de que la realización mostraba planos generales y la Recording Academy no se pronunció. Desde el 29 de noviembre de 2025 el bajo en directo lo interpreta Richie Buxton, de Ecca Vandal, sin incorporación oficial anunciada. Rivers figura como coautor del sencillo "Making Love to Morgan Wallen", publicado el 12 de septiembre de 2025, que dio al grupo su primer número uno en una lista de canciones de Billboard desde 1999. The Who tiene perfil propio en esta serie, y Limp Bizkit tiene otro. Reescritura en clave Rebobinados de una investigación previa verificada; las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras por derechos de autor. Datos recogidos de Wikipedia, Billboard, RIAA, BPI, Rolling Stone, Variety, CNN, NPR, Consequence, Loudwire y otras coberturas.
Sigue rebobinando

10s
metal
Bring Me the Horizon
Veinte años para volver al grito
Bring Me the Horizon empezó en 2006 con un disco de deathcore y su giro no ocurrió en 2013: el salto al metalcore fue en septiembre de 2008 y los sintetizadores y las voces limpias llegaron en octubre de 2010. Jordan Fish, once años en la banda, fue quien puso la electrónica. El 10 de julio de 2026 regrabaron ese primer disco por su veinte aniversario, con Oli Sykes de vuelta en el grito gutural.

00s
metal
Staind
La portada que casi les costó todo
En octubre de 1997, Fred Durst intentó bajar a Staind del cartel del Webster Theatre de Hartford por la portada de su disco casero; después los escuchó y los firmó. En 2001, Break the Cycle debutó en el nº1 del Billboard 200 y "It's Been Awhile" estuvo dieciséis semanas en el nº1 del Modern Rock. Jon Wysocki, baterista fundador, murió el 18 de mayo de 2024.

90s
metal
Marilyn Manson
La demanda que retiró pagando
La tríada de Antichrist Superstar, Mechanical Animals y Holy Wood, y un expediente que sigue abierto: dos acuerdos extrajudiciales, una retractación jurada, la fiscalía que en enero de 2025 descartó cargos por prescripción, la demanda por difamación que él retiró pagando 327.000 dólares y un juicio con jurado fijado para noviembre de 2027.
Rebobina con nosotros
Comentarios · 0
Nadie ha comentado todavía. Abre la conversación.
