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Década 90s · Ritmo reggae

Skank

La alegría bien hecha

Por Rebobinados · Publicado el 17 de septiembre de 2026

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Skank: La alegría bien hecha

Ilustración: Rebobinados

Hay una idea tonta que conviene desarmar: que la música alegre es música menor.

Skank es la prueba de lo contrario.

Durante tres décadas, estos cuatro tipos de Belo Horizonte hicieron un pop cálido, bailable y armado con un oficio impecable, que suena a día de sol, a cerveza con los amigos, a pelota y a alguien que te gusta.

Hacer feliz a la gente no es un arte menor, y ellos lo dominaron como pocos.

Minas Gerais, 1991

Skank nació en Belo Horizonte, la capital de Minas Gerais, en 1991, alrededor de Samuel Rosa —guitarrista, cantante y autor de la música, y, dato lindo, psicólogo titulado en la universidad federal del estado—, con Henrique Portugal en los teclados, Lelo Zaneti en el bajo y Haroldo Ferretti en la batería.

Empezaron con una idea audaz: mezclar el dancehall y el reggae jamaicano con los ritmos brasileños, inventando una especie de dancehall brasileño que no sonaba a nada de lo que había.

Y en su ADN llevaban también la herencia del Clube da Esquina, el legendario movimiento musical de Minas —el de Milton Nascimento y Lô Borges—, esa tradición de melodías sofisticadas y armonías ricas que separa a un buen compositor de un simple fabricante de éxitos.

Vale la pena aclarar cómo funcionaba el taller, porque suele contarse mal: Samuel Rosa hacía la música, y la mayor parte de las letras las escribía Chico Amaral, al que llamaban el quinto Skank. Por ahí pasaron además Nando Reis, Arnaldo Antunes y Lô Borges. Samuel Rosa es, para muchos, uno de los grandes compositores de la música popular brasileña, y lo es como melodista.

Los éxitos

Pero los éxitos, ah, los éxitos.

Con "Calango" en 1994 y sobre todo con "O Samba Poconé" en 1996 —certificado disco de diamante, con ventas declaradas cercanas al millón ochocientos mil—, Skank se volvió una máquina de canciones que un país entero se sabía de memoria.

"Jackie Tequila", el retrato de un personaje de la noche de cualquier bar. "Garota Nacional", que hasta grabaron en versión en español, "Chica Nacional", para el resto del continente. "Te Ver", una balada tierna que demostraba que también sabían bajar las revoluciones y romperte el corazón.

Cuando querían, mordían

Y no todo era fiesta, ojo.

"Esmola", de "Calango", es un reggae de apariencia liviana con una letra durísima sobre la desigualdad brasileña: el cansancio de dar limosna en cada esquina a los ciegos, los niños, los desempleados, los pobres de un país que dejó a demasiada gente atrás.

Y una advertencia que sigue vigente: si el país no es para cada uno, terminará no siendo para ninguno.

Skank sabía envolver una crítica social en una melodía que hacía bailar, y esa es una forma refinada de decir cosas serias: contrabandear la conciencia dentro de la alegría.

Su sonido era una fiesta con buen gusto —reggae, ska, pop y melodía brasileña—, pero una fiesta que, cuando hacía falta, también pensaba.

El fútbol

Y hay una canción que resume algo muy suyo, muy de Minas: "É uma partida de futebol", que compusieron junto a Nando Reis.

La banda tiene el fútbol metido en el ADN. Samuel Rosa y Henrique Portugal son del Cruzeiro; Haroldo Ferretti y Lelo Zaneti, del Atlético Mineiro: los dos grandes rivales de Belo Horizonte, dos y dos, dentro del mismo grupo.

En 1997 convirtieron esa pasión en un himno que se canta en las canchas hasta hoy, y el video lo grabaron en pleno clásico, el 16 de marzo, durante un Atlético-Cruzeiro en el estadio Mineirão.

Skank entendía que en Brasil la música, el fútbol y la alegría son la misma cosa, y lo celebraron sin vergüenza.

El cierre perfecto

Después de más de treinta años, los cuatro amigos decidieron cerrar el ciclo.

Hicieron una larga gira de despedida por todo Brasil, y la terminaron el 26 de marzo de 2023 justo donde tenía sentido que terminara: en el Mineirão, su estadio, en su ciudad, ante cincuenta mil personas que cantaron y lloraron cada canción durante más de tres horas.

Y hubo un regalo perfecto. Milton Nascimento, el dios de la música de Minas, el padre de todos ellos, que se había despedido de los escenarios unos meses antes en ese mismo estadio, subió a cantar junto a Samuel Rosa. Fue su primera aparición pública desde su propio adiós.

La generación que los había inspirado, bendiciendo el final. No se puede pedir un cierre más redondo: terminar en casa, entre lágrimas, con los mayores dándote la despedida.

Lo que hay que recordar

Skank es la demostración de que una canción feliz, bien hecha, es una de las cosas más valiosas que existen.

Le pusieron banda sonora a los veranos, a los amores y a los partidos de una generación entera de Brasil y de toda América Latina.

Si pones "Garota Nacional", "Jackie Tequila", "É uma partida de futebol" o "Te Ver", vas a escuchar el sonido de un buen día: sol, amigos, una pelota, una cerveza, alguien que te gusta.

Cuatro tipos de Minas Gerais que sabían un secreto que muchos artistas más "serios" nunca entendieron: que darle a la gente motivos para sonreír y bailar es, también, una forma altísima del arte.

Le pusieron música a la felicidad, y eso no es poco. Es casi todo.

Fuentes

Skank, banda brasileña de reggae, rock y ska formada en Belo Horizonte (Minas Gerais) en 1991 y disuelta en 2023; sus integrantes fueron Samuel Rosa (guitarra, voz y autor de la música; licenciado en Psicología por la UFMG), Henrique Portugal (teclados), Lelo Zaneti (bajo) y Haroldo Ferretti (batería). La mayor parte de las letras las escribió Chico Amaral, letrista principal de la banda desde 1992; entre sus otros socios figuran Nando Reis, César Maurício, Arnaldo Antunes, Lô Borges y Fausto Fawcett. Comenzaron mezclando dancehall y reggae con ritmos brasileños y recibieron la influencia del Clube da Esquina, el movimiento musical de Minas Gerais de Milton Nascimento y Lô Borges. Entre sus discos y éxitos: "Skank" (1993, con "Jackie Tequila"), "Calango" (1994, con "Esmola" —crítica social sobre la desigualdad y la pobreza en Brasil—, "Te Ver" y "Pacato Cidadão"), "O Samba Poconé" (1996, certificado Diamante por la ABPD, es decir un millón de unidades, con ventas declaradas por el sello cercanas a 1,8 millones; incluye "Garota Nacional" —con versión parcialmente en español, "Chica Nacional"— y "É Uma Partida de Futebol", coescrita con Nando Reis) y "Cosmotron" (2003). El video de "É Uma Partida de Futebol", dirigido por Roberto Berliner, se filmó el 16 de marzo de 1997 durante un Atlético Mineiro-Cruzeiro por el Campeonato Mineiro en el estadio Mineirão, con algunas escenas rodadas en el Maracanã. El fútbol es parte de su identidad: Samuel Rosa y Henrique Portugal son hinchas del Cruzeiro; Haroldo Ferretti y Lelo Zaneti, del Atlético Mineiro. Su último concierto fue el 26 de marzo de 2023 en el Mineirão, ante unas 50.000 personas y con más de tres horas de duración, con la participación de Milton Nascimento, que se había despedido de los escenarios en ese mismo estadio el 13 de noviembre de 2022. Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor; la referencia al contenido de "Esmola" es descriptiva. Datos recogidos de Wikipedia, Estado de Minas, Superesportes, Scream & Yell, Correio Braziliense y otras coberturas de prensa.

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