Bryan Adams
La otra mitad la hizo con una cámara
Por Rebobinados · Publicado el 26 de septiembre de 2026

Ilustración: Rebobinados
Bryan Adams nunca fue una estrella de pose. Nada de vestuarios extravagantes, ni personajes, ni misterio: jeans, camiseta, una voz rasposa que se reconoce en dos segundos y un puñado de canciones escritas para acompañar la vida de otra gente. Esa sencillez fue su método. Lo que casi no se cuenta es que la mitad de su obra adulta no se escucha: se mira. Adams lleva más de treinta años trabajando como fotógrafo, y no de adorno.
Canadá, una voz de lija y un socio
Nació el 5 de noviembre de 1959 en Kingston, Ontario, en una familia diplomática que se mudaba seguido, y desde muy joven tuvo claro que lo suyo era la música. La voz —áspera, gastada, cálida— le venía perfecta al rock de estadio con corazón que empezó a hacer a comienzos de los ochenta. La otra mitad del sonido la puso Jim Vallance, su coautor durante años, el socio que armaba la estructura mientras él ponía la garganta.
Aquí hay que corregir un dato que se repite en todas partes. "Cuts Like a Knife" no está en Reckless: es el tema que da título al álbum anterior, de 1983. El error viene de que las dos canciones se tocan siempre seguidas, pero son discos distintos y un año entero de diferencia.
Lo de Reckless, en 1984, fue otra cosa. De ahí salieron "Run to You", "Heaven", "Summer of '69", "Somebody", "One Night Love Affair" y "It's Only Love", el dueto con Tina Turner. Seis sencillos, y los seis entraron al top 20 del Billboard Hot 100. "Summer of '69" es esa oda a la primera banda y a los veranos que no vuelven que medio mundo cree haber vivido, aunque no estuviera ahí.
La balada, y el récord contado como corresponde
En 1991, para Robin Hood, príncipe de los ladrones, Adams grabó "(Everything I Do) I Do It for You", escrita con Michael Kamen y Robert John "Mutt" Lange. Lo que pasó después fue desproporcionado incluso para él: dieciséis semanas seguidas en el número uno británico.
Sobre ese récord se dicen dos cosas y las dos están mal. La primera es que sea un récord absoluto: no lo es, es el récord de semanas consecutivas. El de semanas totales en el número uno lo tuvo durante décadas "I Believe", de Frankie Laine, con dieciocho en 1953, y desde el 31 de julio de 2026 lo tienen Sam Fender y Olivia Dean con "Rein Me In", con veintitrés. La segunda es que nadie se le acercara en décadas: Wet Wet Wet llegó a quince consecutivas en 1994, apenas tres años después.
Lo que sí resiste, y no es poco, es esto: esas dieciséis semanas consecutivas siguen siendo el récord en 2026 y nadie las ha igualado. Treinta y cinco años y sigue en pie. Dicho así, con el criterio a la vista, el dato impresiona igual y además es verdad. Después vinieron "All for Love", con Rod Stewart y Sting, y "Have You Ever Really Loved a Woman?": Adams se volvió un proveedor confiable de baladas de película, un oficio que suena menor y no lo es.
La otra mitad la hizo con una cámara
La fotografía no es un pasatiempo de famoso que tiene tiempo libre. Adams es retratista publicado, con exposiciones y con encargos de revistas, y en 2004 cofundó Zoo Magazine, una publicación de moda y arte para la que ha fotografiado durante años.
Dos trabajos bastan para medir el alcance. En 2002 fotografió a Isabel II por el Jubileo de Oro —reina del Reino Unido y también de Canadá, que es su país, cosa que el cliché de "la reina de Inglaterra" borra—, y una de esas imágenes terminó en un sello postal canadiense. Y en 2013 publicó Wounded: The Legacy of War, una serie de retratos de militares británicos mutilados en combate, hecha en colaboración con ellos y expuesta en Londres.
Esa segunda serie es la que explica mejor al personaje. Un músico con su catálogo no necesitaba pasarse años fotografiando cuerpos heridos y publicándolos en un libro incómodo. Lo hizo igual. La imagen de rockero simpático y sin pretensiones es cierta, y también es una imagen: debajo hay alguien bastante más curioso y bastante más terco.
Lo que hay que recordar
Bryan Adams demostró que no hace falta ser raro ni misterioso para durar; a veces basta con canciones bien hechas y una voz que no se confunde con ninguna. Le puso banda sonora a la nostalgia de la juventud con "Summer of '69" y firmó la balada de película que estuvo dieciséis semanas seguidas en lo más alto del Reino Unido, marca que nadie ha igualado desde entonces.
Y mientras eso ocurría montó una segunda carrera entera con una cámara, que incluye a una jefa de Estado y a soldados mutilados en el mismo currículum. La próxima vez que aparezca en una lista de "rockeros simples", vale la pena acordarse de que el tipo tiene libros de fotografía y de que uno de ellos no es fácil de mirar.
Fuentes
Bryan Guy Adams nació el 5 de noviembre de 1959 en Kingston, Ontario, Canadá. Es cantante, compositor, guitarrista y fotógrafo. Su colaborador habitual en composición durante los años ochenta fue Jim Vallance. "Cuts Like a Knife" es el tema que da título a su álbum de 1983, no a "Reckless". "Reckless" se publicó en 1984 e incluyó "Run to You", "Heaven", "Summer of '69", "Somebody", "One Night Love Affair" e "It's Only Love", a dúo con Tina Turner; los seis sencillos extraídos del álbum alcanzaron el top 20 del Billboard Hot 100. "(Everything I Do) I Do It for You", compuesta con Michael Kamen y Robert John "Mutt" Lange para la película "Robin Hood: príncipe de los ladrones" (1991), permaneció dieciséis semanas consecutivas en el número uno de la lista británica de sencillos, marca de semanas consecutivas que no ha sido igualada hasta 2026. El récord de semanas totales en el número uno británico correspondió a "I Believe", de Frankie Laine, con dieciocho semanas en 1953, y desde el 31 de julio de 2026 lo ostentan Sam Fender y Olivia Dean con "Rein Me In", con veintitrés semanas. Wet Wet Wet alcanzó quince semanas consecutivas en 1994 con "Love Is All Around". Adams compuso además "All for Love" (1993), junto a Rod Stewart y Sting, y "Have You Ever Really Loved a Woman?" (1995). Como fotógrafo ha expuesto y publicado retratos en revistas internacionales y en 2004 cofundó la publicación "Zoo Magazine". En 2002 fotografió a Isabel II, reina del Reino Unido y de Canadá, con ocasión del Jubileo de Oro; una de las imágenes se utilizó en un sello postal canadiense emitido en 2004. En 2013 publicó "Wounded: The Legacy of War", serie de retratos de militares británicos que resultaron mutilados en combate. Perfil elaborado para Rebobinados con verificación de datos; las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de la Official Charts Company, Billboard, BBC News, The Guardian, Wikipedia y otras coberturas.
Sigue rebobinando

10s
pop
Bruno Mars
Once nombres en los créditos
"Uptown Funk" salió el 10 de noviembre de 2014 con seis compositores y hoy tiene once. En febrero de 2015 la editora de The Gap Band reclamó por "Oops Up Side Your Head" en el sistema de copyright de YouTube —nunca hubo demanda— y el 28 de abril se añadieron cinco nombres, con el 17 % de la edición. Pasó semanas después del veredicto de "Blurred Lines", y la canción llevaba 14 semanas en el número uno.

00s
pop
André Rieu
No era de la suite de jazz
El vals con que André Rieu llegó a medio mundo no es de la Suite para orquesta de jazz n.º 2 de Shostakóvich: es de la Suite para orquesta de variedades, que el compositor no armó, y nació en 1956 como música para una película soviética sobre colonos en Kazajistán. El error viene de una errata del volumen 10 de las obras completas (Muzyka, Moscú, 1984), corregida sólo en 2001. Y el título «El segundo vals» lo inventó su mujer, porque el verdadero no vendía.

90s
pop
Daniela Mercury
Le quitó el barrio a la canción
"O Canto da Cidade" la escribió Tote Gira, un compositor de Nordeste de Amaralina que grabó la maqueta en un casete prestado marcando el ritmo en la puerta de una nevera; el equipo de Mercury casi tira la cinta. Ella comparte crédito porque le borró las referencias al Pelourinho para que la canción sirviera en todo Brasil. El disco, del 20 de septiembre de 1992, vendió más de 2 millones de copias y nacionalizó el axé. Pero no lo inventó: el nombre era un insulto de un periodista en 1987.
Rebobina con nosotros
Comentarios · 0
Nadie ha comentado todavía. Abre la conversación.
