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Década 80s · Ritmo pop

Rick Astley

El que servía el té

Por Rebobinados · Publicado el 27 de septiembre de 2026

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Rick Astley: El que servía el té

Ilustración: Rebobinados

Pete Waterman vio a Rick Astley por primera vez en 1985, cantando y tocando la batería en una banda de soul llamada FBI, en un club de Warrington. La voz le gustó de inmediato. Lo que hizo después fue llevárselo a sus estudios y ponerlo a hacer de chico de los recados y operador de cinta durante unos dos años. El orden importa, porque siempre se cuenta al revés: no fue un asistente al que un día le descubrieron una voz. Fue un cantante al que pusieron a servir el té.

Primero cantó, y después sirvió el té

Richard Paul Astley nació el 6 de febrero de 1966 en Newton-le-Willows, en el noroeste de Inglaterra. Cuando Waterman lo fichó, ya era el frontman de una banda en activo. En los estudios PWL de Londres pasó dos años cargando cables, haciendo café y manejando cintas mientras Stock, Aitken y Waterman fabricaban éxitos a metros de él. Del propio entorno de PWL viene la explicación de aquella espera: Astley era de una timidez severa, y la idea era que el estudio se la quitara antes de ponerlo delante de un micrófono.

Suena a crueldad de fábrica y probablemente fuera las dos cosas a la vez, crueldad y método. Lo cierto es que, cuando finalmente lo grabaron, tenía dos años de ver por dentro cómo se construía un disco. Pocos debutantes llegan así de entrenados al primer intento.

La fábrica, la voz y la media vuelta en Heathrow

"Never Gonna Give You Up" salió en 1987 y fue número uno en más de veinte países. La canción no es suya: la escribieron Mike Stock, Matt Aitken y Pete Waterman, como casi todo lo que salía de esa casa. Lo que sí era suyo, y era lo desconcertante, era esa voz de barítono imposible saliendo de una cara de veintiún años. Vinieron "Whenever You Need Somebody" y "Together Forever", y durante un par de años fue una de las caras más reconocibles del pop.

En 1991 publicó "Cry for Help", una balada soul que coescribió con Rob Fisher y en la que canta el coro de Andraé Crouch. Llegó al número siete en el Reino Unido y en Estados Unidos, y fue su último top ten. Sonó a declaración de intenciones: esto es lo que quiero hacer cuando puedo elegir.

Después no se fue de inmediato, como suele contarse. En medio publicó Body & Soul, en 1993, y ese mismo año, a los 27, dejó la música. La escena documentada es la de Heathrow: acababa de nacer su hija, iba camino del aeropuerto para otra gira y dio media vuelta. No hubo escándalo ni comunicado épico. Hubo un tipo que decidió que prefería estar en su casa.

Doce dólares

El rickrolling no nació de "razones que sólo internet entiende". Tiene genealogía y fecha. Viene del duckroll, una broma de 4chan de 2006 en la que un enlace prometido terminaba en la imagen de un pato con ruedas, y el relevo ocurrió el 15 de mayo de 2007, cuando alguien disfrazó el video de "Never Gonna Give You Up" de tráiler filtrado de Grand Theft Auto IV. De ahí en adelante, millones de clics engañados.

Su reacción también está idealizada. Astley ha contado que al principio le pareció sencillamente raro —usó la palabra inglesa "bizarre"—, y su discográfica llegó a zanjar el asunto con la prensa diciendo que ya no iba a hablar más del tema. En 2008, cuando los MTV Europe Music Awards le dieron un premio nacido de una campaña de internet, no fue a recogerlo y lo calificó de tontería. La paciencia y el buen humor con que hoy lo lleva son reales, pero llegaron después, no desde el primer día.

Y hay un dato que ordena todo lo demás. Como no escribió la canción, no cobra por composición. En 2010 contó que sus derechos de YouTube por el fenómeno rondaban los doce dólares; Waterman declaró once libras por el año 2009. Decenas de millones de reproducciones, un chiste global, y eso en la cuenta. La carrera sí volvió, y en serio: número uno británico con 50 en 2016 y giras de arenas llenas. Pero el meme, por sí solo, no le pagó ni una cena.

Lo que hay que recordar

Rick Astley fue cantante antes que asistente, no al revés: Waterman lo vio con una banda de soul en Warrington en 1985 y recién después lo metió al estudio a servir cafés. No escribió "Never Gonna Give You Up" —es de Stock, Aitken y Waterman— y se retiró en 1993, a los 27, tras publicar un disco más del que casi nadie se acuerda. El regreso llegó dos décadas después por un camino que nadie habría diseñado.

Lo que su historia enseña no es que internet sea generoso. Es que el cariño masivo y el dinero son dos circuitos separados: doce dólares en derechos frente a un chiste que dio la vuelta al mundo. Lo que él hizo con eso —dejar de pelearlo, subirse y convertirlo en una segunda carrera de verdad— es mérito propio y tardó en llegar. Casi nadie tiene un segundo acto. Menos todavía lo tienen por una broma de foro.


Fuentes

Rick Astley (Richard Paul Astley) nació el 6 de febrero de 1966 en Newton-le-Willows, Inglaterra. Pete Waterman lo vio actuar en 1985 como cantante y batería de la banda de soul FBI en un club de Warrington y posteriormente lo incorporó a los estudios PWL, donde trabajó cerca de dos años como asistente y operador de cinta antes de grabar. "Never Gonna Give You Up" (1987), escrita y producida por Mike Stock, Matt Aitken y Pete Waterman, alcanzó el número uno en más de veinte países; le siguieron "Whenever You Need Somebody" y "Together Forever". "Cry for Help" (1991), coescrita con Rob Fisher y grabada con el coro de Andraé Crouch, alcanzó el número siete en el Reino Unido y en Estados Unidos y fue su último top ten. Publicó "Body & Soul" en 1993 y se retiró de la música ese mismo año, a los 27, decisión que ha vinculado al nacimiento de su hija. El fenómeno del "rickrolling" deriva del "duckroll" de 4chan (2006) y se originó el 15 de mayo de 2007, con el video de "Never Gonna Give You Up" presentado como un tráiler de "Grand Theft Auto IV". Astley ha declarado que inicialmente le resultó extraño y no acudió a recoger el premio que le otorgaron los MTV Europe Music Awards de 2008. En 2010 declaró haber percibido alrededor de doce dólares en derechos de YouTube por el fenómeno; Pete Waterman cifró los suyos en once libras correspondientes a 2009. Su álbum "50" (2016) alcanzó el número uno en el Reino Unido, y desde entonces ha realizado giras por recintos de gran aforo. Perfil elaborado para Rebobinados con verificación de datos; las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de The Guardian, BBC, Official Charts Company, Billboard, Wikipedia y otras coberturas.

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