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Década 80s · Ritmo progresivo

Vangelis

La música que todos conocen y nadie firma

Por Rebobinados · Publicado el 27 de septiembre de 2026

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Vangelis: La música que todos conocen y nadie firma

Ilustración: Rebobinados

Hay dos músicas que cualquiera reconoce en dos segundos y que casi nadie sabe atribuir: el piano en cámara lenta de unos corredores en una playa y la lluvia sintética de una ciudad futura con un detective adentro. Las dos son del mismo hombre, un griego autodidacta llamado Evángelos Odysséas Papathanassíou. Cuando la Academia le dio el Óscar por la primera, el 29 de marzo de 1982, no fue a recogerlo: entre otras razones, le tenía miedo a los aviones. Para un compositor cuya biografía se cuenta siempre como la de un solitario que no daba la cara, esa silla vacía es la mejor prueba disponible.

El que fingía leer

Nació el 29 de marzo de 1943 en Agria, Grecia, y componía de niño sin haber aprendido nunca a leer ni escribir música. Lo contó él mismo con una frase que vale más que cualquier explicación: fingía que estaba leyendo y tocaba de memoria. No era una carencia de la que se avergonzara ni un mérito que exhibiera; era su método. Las manos iban antes que la teoría y él las dejaba ir.

Antes del cine tuvo una vida entera de banda. Aphrodite's Child se formó en 1967 junto al cantante Demis Roussos, se instaló en París —no en Londres, como se repite— y se disolvió en 1971; 666, su disco más ambicioso, salió en 1972, cuando el grupo ya no existía. Él se mudó a Londres en 1974 y montó allí su propio estudio, Nemo, que es donde empieza de verdad su obra: un hombre solo, rodeado de teclados, sin nadie que le dijera cuándo parar.

La audición para Yes que no llegó a ser

En 1974, cuando Rick Wakeman dejó Yes, Jon Anderson invitó a Vangelis a audicionar para el puesto. Él mandó sus teclados a Inglaterra. No prosperó por tres razones acumuladas, y ninguna tiene que ver con la música: el visado de trabajo, el rechazo del sindicato de músicos británico y su miedo a volar. Yes fichó a Patrick Moraz.

De aquel encuentro fallido salió, sin embargo, una sociedad larga: Jon & Vangelis, el proyecto que grabaron juntos durante años. Es una constante en su historia. Cada vez que Vangelis no entra por la puerta que le abren, aparece después por un costado, con algo que nadie había pedido.

Carros de fuego, número uno

Carros de fuego (1981) contaba una historia de atletas británicos en los años veinte, y lo lógico habría sido una partitura de época. Vangelis se negó y la hizo electrónica. El acierto fue rotundo y tuvo una consecuencia que casi nunca se menciona: el tema principal fue número uno del Billboard Hot 100 el 8 de mayo de 1982 y el álbum encabezó la lista estadounidense durante cuatro semanas. Un instrumental electrónico compuesto por un griego llegó al primer puesto de Estados Unidos.

El Óscar, conviene precisarlo, no fue para ese tema suelto: la categoría era mejor partitura original y premiaba la banda sonora completa. Se entregó en la quincuagésima cuarta ceremonia y él no estuvo allí. Desde entonces esa melodía acompaña cualquier esfuerzo humano del planeta, desde una final olímpica hasta la parodia de alguien corriendo por el pasillo de una oficina.

Doce años de lluvia

Un año después llegó Blade Runner, de Ridley Scott, donde hizo algo más difícil que emocionar: construyó una atmósfera entera. Esos sintetizadores densos y húmedos son tan responsables del alma de la película como la dirección de arte. Y sin embargo, durante doce años, el disco no existió. Por una disputa, Vangelis retuvo el permiso para publicar sus propias grabaciones; el estudio sacó en 1982 unas adaptaciones orquestales y la versión oficial, con su música, no apareció hasta 1994.

Siguió trabajando así, a su manera, hasta el final: discos conceptuales sobre el cosmos y la mitología, 1492: La conquista del paraíso, encargos que aceptaba o no sin dar explicaciones. Lo de la NASA hay que decirlo con precisión, porque suele inflarse: Mythodea, de 2001, fue adoptada como tema musical de la misión Mars Odyssey. No fue un encargo de la agencia. Murió el 17 de mayo de 2022, a los 79 años, en un hospital de París, de insuficiencia cardiaca mientras recibía tratamiento por covid-19.

Lo que hay que recordar

Vangelis tocó a medio mundo sin cantar una palabra y sin aprender a leer una partitura. Su obra está en un lugar raro: es de las más escuchadas del siglo y de las menos atribuidas, porque la gente reconoce la música y no el nombre. Él parece haber preferido exactamente eso.

Y la silla vacía de 1982 no es una anécdota pintoresca. Un hombre con miedo a volar le puso música al esfuerzo físico, a la meta, a la carrera por la playa, y lo hizo sin moverse de un estudio en Londres. También se quedó fuera de Yes por no subirse a un avión y, de rebote, fundó un dúo que duró décadas. Su biografía entera está hecha de puertas que no cruzó y de música que llegó igual al otro lado.


Fuentes

Vangelis, nombre artístico de Evángelos Odysséas Papathanassíou, nació el 29 de marzo de 1943 en Agria, Grecia, y murió el 17 de mayo de 2022, a los 79 años, en un hospital de París, por insuficiencia cardiaca mientras recibía tratamiento por covid-19. Compositor autodidacta, nunca aprendió a leer ni escribir música convencional y declaró que fingía leer mientras tocaba de memoria. Integró Aphrodite's Child, formada en 1967 junto a Demis Roussos y radicada en París; el grupo se disolvió en 1971 y su álbum "666" se publicó en 1972. Se trasladó a Londres en 1974, donde estableció sus Nemo Studios. Ese mismo año, tras la salida de Rick Wakeman, Jon Anderson lo invitó a audicionar como teclista de Yes; el ingreso no se concretó por dificultades con el visado de trabajo, el rechazo del sindicato de músicos británico y su miedo a volar, y el puesto fue para Patrick Moraz. De esa relación surgió el proyecto Jon & Vangelis. Compuso la banda sonora de "Carros de fuego" (1981), por la que recibió el Óscar a la mejor partitura original en la quincuagésima cuarta ceremonia, celebrada el 29 de marzo de 1982, a la que no asistió; el galardón correspondió a la banda sonora completa y no a un tema individual. El tema principal alcanzó el número uno del Billboard Hot 100 el 8 de mayo de 1982 y el álbum encabezó la lista de álbumes estadounidense durante cuatro semanas. Su banda sonora para "Blade Runner" (1982), de Ridley Scott, no se publicó oficialmente hasta 1994 debido a una disputa que lo llevó a retener el permiso sobre sus grabaciones; en 1982 el estudio editó adaptaciones orquestales. Compuso además "1492: La conquista del paraíso" y numerosas obras conceptuales; su obra "Mythodea" fue adoptada en 2001 como tema musical de la misión Mars Odyssey de la NASA, sin haber sido un encargo de esa agencia. Perfil elaborado para Rebobinados con verificación de datos; las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de Billboard, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, The Guardian, Variety, Wikipedia y otras coberturas.

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