Camilo Sesto
¿Quieres ser mi amante?
Por Rebobinados · Publicado el 16 de septiembre de 2026

Ilustración: Rebobinados
A Camilo Sesto es fácil archivarlo como el baladista cursi, el de las canciones dramáticas que ponían las abuelas.
Con eso se pierde a un artista mucho más grande y mucho más valiente de lo que deja ver su fama de galán romántico. Detrás de esa voz prodigiosa había un compositor, un productor, y un tipo que se jugó su propia plata por el arte cuando casi nadie se atrevía.
El sexto de la casa
Nació en 1946 en Alcoy, un pueblo de Alicante, en una familia humilde: su padre era electricista.
Empezó cantando en el coro del colegio y después en bandas de pop-rock. Cuando se lanzó como solista se puso "Sesto" de nombre artístico —el sexto—, porque en su familia había otros cinco Camilos.
A comienzos de los setenta explotó con "Algo de mí", y de ahí fue una cadena que no paró: "Vivir así es morir de amor", "Perdóname", "Jamás", "El amor de mi vida", "Melina".
Esa voz aguda, potente y desbordada se reconocía a la primera. Se estima que vendió más de cien millones de discos, y acumuló cincuenta y dos semanas en el número uno de la lista española de Los 40, un récord que todavía nadie le quita. La prensa española lo señala además como el primer artista del país en conseguir un disco de platino, a fines de los setenta.
En Latinoamérica era un ídolo total: llenaba estadios en México, en Argentina, en Chile.
El riesgo que nadie recuerda
Pero acá está lo que casi nadie cuenta, y lo que lo rescata de la etiqueta fácil.
En 1975, en una España que recién salía de la dictadura de Franco, Camilo Sesto se metió en el proyecto más arriesgado de su carrera: produjo, financió con su propio dinero y protagonizó —haciendo de Jesús— la adaptación al español de la ópera rock "Jesucristo Superstar".
Puso la plata, peleó contra la censura y contra el escepticismo de una época gris, y ganó. Se estrenó en noviembre de ese año y cambió para siempre el teatro musical español.
De paso, en ese montaje dio a conocer a una desconocida, Ángela Carrasco, y por esos años le escribió y le produjo el debut a un Miguel Bosé que recién empezaba.
O sea: no era solo una linda voz interpretando lo que otros le daban. Era un autor, un productor, un tipo con visión y con agallas.
Lo que guardó
Su vida privada, en cambio, la cuidó con recelo, y tuvo su parte de dolor.
Tuvo un solo hijo, Camilo, nacido en 1983. Enfrentó problemas de salud serios —un trasplante de hígado en 2001, dolencias renales—, y en sus últimos años se fue apartando del mundo.
Las cirugías estéticas le cambiaron el rostro aniñado que lo había hecho famoso, en lo que muchos leyeron como la dificultad de un hombre para aceptar el paso del tiempo.
Fue, en el fondo, alguien que le cantó al amor toda su vida y que vivió el suyo de manera reservada y no siempre feliz. Murió en Madrid el 8 de septiembre de 2019, a los setenta y dos años.
El idioma del corazón
Y hay algo que lo pone en una categoría aparte, al lado de Juan Gabriel: Camilo Sesto dejó de ser un cantante para volverse parte de la cultura popular latinoamericana.
Su grandeza no está en la complejidad de sus versos. No era esa su búsqueda. Está en cómo su relato llega a la emoción a través del lugar común.
Cantaba lo prohibido, la despedida, el amor que duele en secreto: precisamente esos lugares comunes donde, por gastados que parezcan, todos nos reconocemos, porque le pasan a todo el mundo.
El lugar común es el idioma compartido del corazón, y Camilo lo cantaba de frente, sin vergüenza, llevándolo al extremo dramático hasta volverlo grandioso.
El himno de los que amaban a escondidas
Y hay un secreto en su cancionero, que el título de este perfil dice mejor que nada.
Muchas de sus canciones son sobre el amor clandestino, el que no se puede decir en voz alta. "¿Quieres ser mi amante?" —que grabó a fines de 1974 y que estalló al año siguiente— lo pregunta sin rodeos.
Por eso, para tanta gente que amaba a escondidas, por lo que fuera, por las circunstancias, por lo que su mundo no le permitía, Camilo era el que ponía a todo volumen lo que ellos tenían que callar.
Fue, sin proclamarlo, el himno de los amantes prohibidos. En 2011, cuando lo premiaron en las fiestas del Orgullo de Madrid, cantó ahí "Vivir así es morir de amor" delante de una plaza llena.
Y hay algo conmovedor en que un hombre tan celoso de su propia intimidad le haya prestado la voz, justamente, a los amores que se viven en silencio.
Lo que queda
Si pones "Vivir así es morir de amor", o "Perdóname", o "El amor de mi vida", vas a escuchar a un hombre que convirtió el desamor en algo grandioso, casi operático, y que le puso banda sonora a los corazones rotos de varias generaciones.
Un chico humilde de Alcoy que conquistó Latinoamérica cantándole al sentimiento más universal de todos, y que, mientras tanto, vivía el suyo en voz baja.
No fue un baladista cualquiera. Fue un pionero con una voz irrepetible, y su cancionero es parte de la memoria sentimental del mundo hispano.
Ahí sigue, cada vez que alguien, con el corazón apretado, lo pone y lo canta.
Fuentes
Camilo Sesto (Camilo Blanes Cortés; Alcoy, Alicante, 16 de septiembre de 1946 – Madrid, 8 de septiembre de 2019), cantante, compositor y productor español de balada romántica, pop y rock. De familia humilde, se inició en bandas como Los Dayson y Los Botines; adoptó "Sesto" por ser uno de varios Camilos en su familia. Alcanzó la fama con "Algo de mí" (1971) y encadenó éxitos como "Vivir así es morir de amor", "Perdóname", "Jamás" y "El amor de mi vida". Se estima que vendió más de 100 millones de discos y ostenta el récord de 52 semanas en el número uno de la lista Los 40; la prensa española lo señala como el primer artista del país en obtener un disco de platino, en 1979 con "Horas de amor", aunque no existía entonces certificadora oficial. En 1975 produjo, financió y protagonizó como Jesús la adaptación al español de "Jesucristo Superstar", estrenada el 6 de noviembre de ese año en el Teatro Alcalá-Palace, donde dio a conocer a Ángela Carrasco; también compuso para Miguel Bosé y produjo su álbum debut (1976). "¿Quieres ser mi amante?" se editó a fines de 1974, en el álbum "Camilo", y fue un éxito masivo al año siguiente. Fue muy reservado sobre su vida privada; tuvo un hijo, Camilo Blanes Ornelas (1983). Enfrentó problemas de salud (trasplante de hígado en 2001, dolencias renales) y en sus últimos años se retiró de la vida pública. El 1 de julio de 2011 recibió un reconocimiento en las fiestas del Orgullo de Madrid, en la plaza de Chueca, donde cantó "Vivir así es morir de amor". Falleció a los 72 años por un fallo renal; su último álbum fue "Camilo Sinfónico" (2018). Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de Wikipedia, LOS40, La Nación, El Español y otras coberturas de prensa.
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