Morrissey
Las dos verdades
Por Rebobinados · Publicado el 16 de septiembre de 2026

Ilustración: Rebobinados
Morrissey es, al mismo tiempo, uno de los letristas más brillantes que ha dado el rock y una de sus figuras más polémicas.
La misma persona que hizo sentir vistos y comprendidos a millones de solitarios y sensibles terminó, décadas después, diciendo cosas que alejaron a muchos de esos mismos seguidores.
Recordarlo bien exige sostener las dos cosas a la vez, sin barrer ninguna bajo la alfombra.
Lo que nadie discute
Empecemos por su genio.
Steven Patrick Morrissey nació en 1959 en Old Trafford, al oeste de Mánchester, hijo de inmigrantes irlandeses. Creció en la Inglaterra obrera y gris de los sesenta y setenta: un chico libresco, solitario y obsesionado con Oscar Wilde.
En 1982 conoció al guitarrista Johnny Marr, y juntos formaron The Smiths, una de las grandes duplas compositivas de la historia: la guitarra luminosa y melódica de Marr, y las letras de Morrissey —literarias, ingeniosas, melancólicas, sarcásticas, sexualmente ambiguas—.
En apenas cinco años, entre 1982 y 1987, hicieron una obra enorme: "This Charming Man", "How Soon Is Now?", "There Is a Light That Never Goes Out", "Heaven Knows I'm Miserable Now", y discos como "The Queen Is Dead", que aparece habitualmente entre los mejores álbumes de todos los tiempos.
El santo patrono de los que no encajaban
Y ahí está lo que lo volvió un ídolo de culto.
Morrissey le dio voz a los que no encajaban: los tímidos, los solitarios, los deprimidos, los que no calzaban con el mundo machote, los que se sentían raros con su cuerpo y con su deseo.
Convirtió la tristeza en algo articulado, gracioso, incluso elegante. Hizo que la melancolía tuviera palabras, igual que hicieron otros de su generación desde otro rincón del mismo país.
Vegetariano de toda la vida y defensor feroz de los animales —"Meat Is Murder", el disco, es una bandera del movimiento—, antimonárquico, enemigo de la pose ruda del rock: para una generación entera de inadaptados sensibles, Morrissey era el que por fin los nombraba.
The Smiths se separó en 1987, por tensiones entre él y Marr. Y aunque Morrissey tuvo una larga carrera solista con altos —"Viva Hate" llegó al número uno británico en 1988—, muchos sienten que nunca volvió a alcanzar la magia de la dupla.
La segunda parte
Pero la historia de Morrissey tiene una segunda parte que no se puede omitir, y que Rebobinados cuenta sin emitir un veredicto, porque es un tema genuinamente contestado y cada quien tendrá que sacar sus conclusiones.
Con los años, y sobre todo desde 2018, Morrissey hizo declaraciones políticas cada vez más incendiarias.
Declaró su apoyo a For Britain, un pequeño partido antiislam liderado por Anne Marie Waters y descrito por organizaciones antirracistas como de extrema derecha, y llegó a lucir su insignia en la televisión estadounidense, en el programa de Jimmy Fallon, en mayo de 2019.
Hizo comentarios que muchos condenaron como racistas o islamófobos, defendió a figuras acusadas de abuso sexual y criticó al movimiento MeToo.
Él ha negado una y otra vez, con vehemencia, ser racista. "Desprecio el racismo. Desprecio el fascismo. Haría cualquier cosa por mis amigos musulmanes, y sé que ellos harían cualquier cosa por mí", dijo en 2018. Y ha enmarcado parte de su apoyo a ese partido en la causa del bienestar animal.
El costo
El costo fue enorme.
Tiendas de discos retiraron su música, salas se distanciaron, y una gran cantidad de sus antiguos admiradores se sintió traicionada.
La pregunta que muchos se hicieron es dolorosa: ¿cómo el poeta de la empatía por los marginados podía alinearse con un partido hostil hacia una minoría?
Otros, en cambio, defienden su derecho a decir lo que piensa y separan al artista de sus opiniones.
No hay acuerdo, y este perfil no viene a imponer uno. Viene a poner las dos verdades sobre la mesa.
Las dos son ciertas
Porque las dos son ciertas, y hay que decirlo sin miedo.
Tener una postura política es su derecho, aunque no la compartamos. Y ser inconsecuente con el que uno fue también lo es, porque nadie está obligado a coincidir para siempre con su yo de hace cuarenta años.
La gente cambia: así como hay quien crece con los años, hay quien se empequeñece.
No estamos acá para juzgar a la persona. Ni escondemos lo que dijo, ni por qué a tanta gente le dolió, pero este perfil no es un tribunal. Estamos para entender que todo eso convive en un mismo hombre: el que escribió esas canciones y el que después opinó lo que opinó.
La obra queda
Y hay un punto que conviene dejar bien claro, porque lo cambia todo: Morrissey no le canta acordes a su ideología política.
Sus canciones no son propaganda. The Smiths no predica lo que Morrissey declara hoy.
"There Is a Light That Never Goes Out" no es de derecha ni de izquierda: es de todos los que alguna vez amaron sin ser correspondidos.
Por eso la obra queda, en buena medida, a salvo del hombre.
Se puede sostener todo junto: el arte que significó el mundo para una generación de solitarios, y el desacuerdo o la rabia por aquello en lo que el artista se convirtió.
Separar —o no— la obra del autor es una de las preguntas más difíciles que existen en la música, y Morrissey es, quizás, su ejemplo más filoso.
Rebobinados recuerda las canciones —"This Charming Man", "There Is a Light That Never Goes Out", "How Soon Is Now?"— como lo que son: de las más hermosas y empáticas que se hayan escrito.
Lo que cada uno haga con el resto, con el hombre y su camino posterior, es una conversación que a estas alturas cada oyente tiene que tener consigo mismo.
Pon a The Smiths, y vas a escuchar una voz que alguna vez habló por todos los que se sentían solos. El resto, decídelo tú.
Fuentes
Steven Patrick Morrissey (Old Trafford, entonces Lancashire y hoy Gran Mánchester, 22 de mayo de 1959), cantante y letrista británico, hijo de inmigrantes irlandeses. En 1982 fundó The Smiths junto al guitarrista Johnny Marr; la banda (1982-1987), publicada por Rough Trade, es considerada una de las más influyentes del pop británico, con canciones como "This Charming Man", "How Soon Is Now?" y "There Is a Light That Never Goes Out", y álbumes como "The Queen Is Dead" (1986). Sus letras, literarias y melancólicas, dieron voz a los marginados y sensibles; Morrissey es vegetariano y defensor de los derechos animales ("Meat Is Murder", 1985) y antimonárquico. Tras la separación de The Smiths, por tensiones con Marr, desarrolló una carrera solista con éxitos como "Viva Hate" (marzo de 1988, número uno en el Reino Unido) y publicó una "Autobiography" (2013). Desde alrededor de 2018 expresó apoyo al partido antiislam For Britain, liderado por Anne Marie Waters y calificado de extrema derecha por organizaciones antirracistas; el 13 de mayo de 2019 lució su insignia en "The Tonight Show Starring Jimmy Fallon". Eso, junto a comentarios considerados racistas o islamófobos por sus críticos y a su defensa de figuras acusadas de abuso, generó un fuerte rechazo de parte de su público, de medios y de comercios. Morrissey ha negado repetidamente ser racista; en junio de 2018 declaró: "I despise racism. I despise fascism. I would do anything for my Muslim friends, and I know they would do anything for me". El asunto es objeto de opiniones enfrentadas; este texto lo presenta de manera ecuánime, sin adherir a una posición. Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de Wikipedia, NME, Official Charts, Spin y otras coberturas de prensa.
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