Capítulo 03 — Ritmos
Indie
80s–00s
Indie nombra una manera de trabajar antes que una manera de sonar: sellos diminutos, discos grabados con lo que había a mano, cajas de vinilos repartidas desde el maletero de un auto. De ahí salieron cosas que no se parecen en nada entre sí —el ruido afinado de Sonic Youth, las guitarras temblorosas de The Smiths, las canciones a medio terminar de Pavement—, unidas solo por haber ocurrido lejos de las oficinas de las grandes compañías. Nuestra tesis: el día que el indie se convirtió en un género con uniforme reconocible, dejó de ser indie. Lo que de verdad importa de esta música no es cómo suena, sino lo que demostró: que un disco puede existir sin que nadie lo autorice.
Exponentes clave
The Smiths
1982–1987
Johnny Marr tejiendo guitarras y Morrissey cantándole a la timidez como si fuera una causa.
Sonic Youth
1985–1992
Afinaciones inventadas y destornilladores entre las cuerdas: el ruido convertido en método.
Pixies
1987–1991
Bajo y grito, calma y explosión: la fórmula que Cobain admitió haber copiado.
Pavement
1992–1999
Desafinar a propósito hasta que suene mejor que afinado. Nadie lo hizo con más gracia.
Sigue rebobinando

90s
indie
Portishead
Un corto les consiguió el contrato
Antes del disco rodaron *To Kill a Dead Man*, once minutos de cine negro escritos por los tres: Geoff Barrow hace de francotirador y Beth Gibbons de viuda. Esa banda sonora les consiguió el contrato, y la portada de *Dummy* es un fotograma del corto. Lo demás también se cuenta mal: *Dummy* vendió 3.600.000 copias y ganó el Mercury de 1995 a Oasis, Tricky y PJ Harvey. Tres discos en catorce años, y dieciocho sin un cuarto.

00s
indie
Peter Bjorn and John
El silbido era provisorio
Björn Yttling silbó la melodía de "Young Folks" como marcador de posición, solo para no olvidarla, y decidieron dejarla. El single salió el 7 de agosto de 2006, con Victoria Bergsman de invitada, y no fue nº1 en ninguna parte: nº13 en el Reino Unido, nº9 en Finlandia. En vivo lo silba Peter Morén, y el trío nunca se separó: nueve álbumes.

00s
indie
Florence + the Machine
La catarsis tenía nombre
La banda se formó en Londres en 2007 y "the Machine" viene de la teclista Isabella Summers. Florence Welch ha contado que dejó de comer a los diecisiete años y que dejó de beber hacia 2014: la catarsis de su música tiene contenido concreto. Acumula cinco números uno británicos, el último con Everybody Scream (31 de octubre de 2025), nominado al Mercury de 2026.

90s
indie
PJ Harvey
La única que lo ganó dos veces
Ganó el Mercury Prize en 2001 por Stories from the City, Stories from the Sea y en 2011 por Let England Shake: nadie más lo ha ganado dos veces en más de tres décadas del premio. Con el primero fue además la primera mujer que lo obtenía como solista. Suma cuatro nominaciones al Mercury, ocho al Grammy sin ningún premio y un MBE en 2013.

00s
indie
The Temper Trap
Dos semanas y media antes de la película
La película no descubrió "Sweet Disposition". Se publicó en Australia el 16 de septiembre de 2008 y fue nº14 en ARIA; entró en la lista británica el 15 de agosto de 2009 y (500) Days of Summer se estrenó en el Reino Unido el 2 de septiembre, dos semanas y media después. Su pico fue el nº6, el 17 de octubre de 2009.

00s
indie
Snow Patrol
Número seis y la más sonada del siglo
"Chasing Cars" es, según el recuento de la PPL de 2019, la grabación más reproducida del siglo XXI en el Reino Unido, y nunca fue nº1: se quedó en el nº6 británico y el nº5 del Hot 100. Detrás hubo siete años sin disco porque Gary Lightbody dejó de beber solo cuando un médico le dijo que o paraba o se moría.

00s
indie
Kings of Leon
Dos generaciones y la misma botella
Ivan Leon Followill dejó el ministerio pentecostal en 1997 por el alcohol y tras divorciarse. Catorce años después, el 29 de julio de 2011, Caleb se fue a mitad del concierto de Dallas y no volvió: el 1 de agosto cayó el resto de la gira. El comunicado habló de agotamiento vocal y Jared de problemas mayores en la banda; las dos versiones eran ciertas.

00s
indie
The Killers
Quinientas semanas sin un número uno
"Mr. Brightside" no nació de Brandon Flowers: el riff es de Dave Keuning, grabado en un casete de cuatro pistas. La canción entró al Official Singles Chart el 5 de junio de 2004 directa al nº10 y nunca subió de ahí, pero acumula más de 520 semanas en lista a octubre de 2026. Es el single más exitoso de la historia británica que jamás llegó al nº1.

00s
indie
Klaxons
La broma que ganó el Mercury
El "nu rave" no lo inventó la prensa: lo inventó el bajista Jamie Reynolds como broma para que los medios hablaran de algo que no existía, y la grafía venía de un afiche que decía "neu rave" por el krautrock. Con esa broma ganaron el Mercury 2007 ante Back to Black; después el sello les rechazó el segundo disco y en 2015 entraron en receso indefinido.

00s
indie
Kasabian
El comunicado llegó un día antes
Kasabian anunció la salida de Tom Meighan el 6 de julio de 2020 como "mutuo acuerdo" y "problemas personales". Al día siguiente él se declaró culpable de agresión con golpes contra su pareja, Vikki Ager, y recibió 200 horas de trabajo no remunerado en una orden comunitaria de 18 meses. Con Pizzorno cantando, la banda suma ocho números uno seguidos en el Reino Unido.

00s
indie
Arctic Monkeys
El MySpace lo hicieron los fans
No subieron nada a internet: regalaban CD-R con dieciocho demos en sus conciertos y los fans hicieron el resto, incluido el MySpace que la banda no sabía qué era. Su debut vendió 363.735 copias en enero de 2006, récord que Susan Boyle rompió en 2009 con 411.820. El bajo de ese disco lo grabó Andy Nicholson, no Nick O'Malley.

00s
indie
Interpol
El bajo que se fue antes del disco
Interpol no la lideró Paul Banks: la fundó el guitarrista Daniel Kessler en 1997 y nunca tuvo compositor principal. El bajo melódico que todos elogian era de Carlos Dengler, que grabó el álbum homónimo y se fue el 9 de mayo de 2010, antes de que saliera el 7 de septiembre. La comparación con Joy Division no fue un linaje: era una etiqueta que la banda rechazaba.

90s
indie
The La's
El disco que la banda nunca aceptó
Go! Discs se cansó de esperar y publicó, en 1990, unas cintas que The La's consideraban maquetas. No fue sólo Lee Mavers quien repudió el disco: lo repudió la banda entera, y el bajista John Power se fue el 13 de diciembre de 1991. Adentro estaba "There She Goes", que lleva más de treinta años sonando en radios, películas y avisos.

90s
indie
EMF
El número uno salió del bosque
EMF se formó en Cinderford, un pueblo del Bosque de Dean, y llegó al número uno estadounidense con "Unbelievable" en julio de 1991. El sample de Andrew Dice Clay que define la canción no costó ni un pleito: Ian Dench se topó con Rick Rubin en un bar de Los Ángeles, le mandó un fax a la mañana siguiente y consiguió la licencia gratis.

80s
indie
The Smiths
La otra mitad del genio
Cinco años, una sociedad comparada con la de Lennon y McCartney, y un pleito que se resolvió con una ley de sociedades de 1890 porque no había contrato.

10s
indie
Imagine Dragons
La banda que los críticos despreciaron, y el cantante que peleó por los chicos que sufrían
La crítica los usa de blanco fácil y los estadios se los cantan enteros: "Radioactive" estableció un récord de permanencia en las listas de Estados Unidos. Lo que menos se cuenta es lo que Dan Reynolds, criado mormón, hizo con esa fama por los chicos LGBTQ.

10s
indie
Portugal. The Man
Diez años de trabajo silencioso, y de golpe una canción que conquistó el mundo
Antes del bajo que camina de "Feel It Still" hubo más de diez años de discos que no vendieron y escenarios chicos, empezando en Wasilla, Alaska. El Grammy llegó en 2018, y la banda siguió usando el micrófono para las causas que le importaban.

10s
indie
Twenty One Pilots
Dos de Ohio que cumplieron una promesa en calzoncillos
Años antes de ganar nada, Tyler Joseph prometió que si alguna vez le daban un Grammy lo recibiría en ropa interior. En 2017 subió al escenario y cumplió. El nombre del dúo viene de una obra de Arthur Miller sobre la responsabilidad moral.

90s
indie
Sixpence None the Richer
La canción más secular del año la hizo una banda cristiana, y el nombre lo explica todo
El beso pop de toda una generación lo grabó una banda cristiana de un pueblo de Texas, con un nombre sacado de una parábola de C.S. Lewis sobre un regalo comprado con dinero ajeno. Cuando la canción sonaba en el planeta entero, el sello se les cayó encima y quedaron años sin poder publicar nada.

00s
indie
The xx
El silencio como instrumento
Mientras el pop competía por sonar más grande, ellos bajaron el volumen. Y su canción más reconocible nunca fue un éxito de listas: llegó al puesto ciento veintinueve.

90s
indie
James
Un himno para sentarse
Cuando todos los himnos de estadio llamaban a saltar, ellos escribieron uno que invita a sentarse. Y su cantante entró a la banda como bailarín.

90s
indie
Tori Amos
El piano como confesionario
Una niña prodigio que perdió su beca por negarse a repetir a los maestros muertos, y que años después cantó a capela, sin una sola metáfora que la protegiera, lo que le había pasado. Con eso le dio permiso a miles de personas para nombrar lo suyo.

90s
indie
Counting Crows
La fama no curaba nada
Escribió una canción alegre sobre soñar con ser famoso y curarse así la soledad. Consiguió exactamente eso, descubrió que era mentira, y tuvo el coraje de contarlo.

00s
indie
Coldplay
Eligieron ser enormes
Pasaron de cuatro universitarios tímidos con canciones melancólicas a una máquina de himnos con confeti y pulseras de luces. Ese viaje explica por qué generan tanto amor y tanto rechazo a la vez.

00s
indie
Keane
El rock sin guitarras
Se volvieron una de las bandas más grandes de los 2000 sin una sola guitarra de seis cuerdas. Y son amigos de la infancia que atravesaron juntos la fama y una adicción que casi los rompe.

80s
indie
U2
Nadie se queda atrás
Los mismos cuatro tipos desde el primer día, casi cincuenta años sin un solo cambio de formación. Detrás de las guitarras que suenan a catedral hay algo más simple: se cuidaron entre ellos.

00s
indie
Gorillaz
La banda que no existe
Detrás de los cuatro monitos hay una de las ideas más serias del pop moderno. Sin una cara humana adelante, esa banda podía ser cualquier cosa y llamar a cualquiera: la máscara no escondía al artista, lo liberaba.

90s
indie
Alanis Morissette
La puerta abierta de una patada
Venía de ser el producto adolescente perfecto, y eligió destruir esa imagen para cantar su rabia sin filtro. Fue una rebelión contra sí misma. Y cuando el mundo esperaba que repitiera esa jugada para siempre, se fue a buscar otra cosa.

90s
indie
Travis
La puerta bajo la lluvia
Cuatro escoceses que no fueron los más famosos, pero trazaron el mapa que después siguieron Coldplay y Keane. Y escribieron la canción que, según la leyenda, hizo llover en Glastonbury.

90s
indie
Weezer
El disco que lo humilló
Rivers Cuomo se expuso entero en «Pinkerton», y el mundo lo castigó por eso: fracasó, lo destrozaron, se replegó durante años. Dos décadas después, ese mismo disco era su obra más amada y el plano de los sentimientos de toda una generación.

90s
indie
The Smashing Pumpkins
Catedrales hechas de tristeza
Mientras el rock alternativo despreciaba el exceso, Billy Corgan iba en la dirección contraria: capa sobre capa de guitarras, hasta levantar catedrales de sonido. El mismo control obsesivo que espantó a todos sus compañeros era el que hacía despegar esa música.

90s
indie
Plastilina Mosh
Uno del conservatorio, el otro del ruido
«Aquamosh» no lo produjo ningún Beastie Boy. El error viene de un apellido en los créditos: Marks, que era Grace Marks, de otra banda. Lo grabaron los productores de Beck.

80s
indie
Morrissey
Las dos verdades
La misma persona que hizo sentir vistos a millones de solitarios terminó, décadas después, diciendo cosas que alejaron a muchos de esos mismos seguidores. Recordarlo bien exige sostener las dos cosas a la vez, sin barrer ninguna bajo la alfombra.

00s
indie
Franz Ferdinand
El frenazo era lo único deliberado
«Take Me Out» no son dos canciones pegadas: es una sola, armada al revés a propósito. La parte que suena a error es la única que fue completamente pensada.

90s
indie
Dolores O'Riordan
La voz de un país
No escondía su acento: lo hacía sonar como un instrumento. Cuando un atentado mató a dos niños en Warrington, la voz de The Cranberries volvió a casa y escribió «Zombie», que sigue sonando donde alguien está harto de la guerra.

90s
indie
Brian Molko
El forastero
Creció de país en país, siempre el niño nuevo y raro del colegio. En pleno Britpop de machos y cerveza, Brian Molko apareció con delineador, voz aguda y una bisexualidad sin dramas, y con Placebo le hizo una casa ruidosa a todos los que no encajaban.

90s
indie
Thom Yorke
Oyó venir este mundo
Nació con el ojo izquierdo paralizado y en el colegio fue el raro. En los noventa, cuando internet recién empezaba, ya estaba cantando la ansiedad y la soledad conectada que las pantallas iban a volver, veinte años después, la vida diaria de todos.

90s
indie
Sinéad O'Connor
Tenía razón
El 3 de octubre de 1992 rompió en televisión una foto del Papa para denunciar el abuso de niños en la Iglesia. El mundo la destrozó por decirlo. Años después, país tras país, se descubrió que tenía razón. La abuchearon en vida; la historia le dio la razón.

90s
indie
R.E.M.
La salida elegante
Michael Stipe le mandó a Kurt Cobain un pasaje de avión que no era para grabar un disco: era una excusa para sacarlo de su casa. Cobain no lo usó. Diecisiete años después, R.E.M. hizo lo contrario y se fue de la fiesta a tiempo, sin peleas ni demandas. Dos amigos, dos maneras opuestas de terminar.
