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Década 90s · Ritmo indie

Alanis Morissette

La puerta abierta de una patada

Por Rebobinados · Publicado el 17 de septiembre de 2026

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Alanis Morissette: La puerta abierta de una patada

Ilustración: Rebobinados

Antes de ser la voz de una generación furiosa, Alanis Morissette era exactamente lo contrario: una estrellita pop adolescente en Canadá, prolija y simpática, un producto armado.

Y en algún momento decidió quemar todo eso para cantar lo que de verdad sentía, sin edulcorar nada.

El resultado fue uno de los discos más importantes de los noventa, y la prueba de que millones de personas estaban esperando que una mujer dijera en voz alta lo que no se podía decir.

La que renegó de sí misma

Nació en Ottawa en 1974, y de adolescente ya era famosa en su país con un pop bailable de imagen cuidada, del que ganó premios y del que después renegaría. Alcanzó a sacar dos discos que solo se editaron en Canadá.

Se fue a Los Ángeles buscando otra cosa, y ahí conoció al compositor y productor Glen Ballard —un tipo que había trabajado hasta con Michael Jackson—, que la ayudó a encontrar un sonido más oscuro, más rockero y mucho más personal.

Firmó con Maverick, el sello que Madonna había fundado unos años antes junto a Freddy DeMann y Ronnie Dashev. Y en 1995 sacó "Jagged Little Pill".

Lo que pasó después fue un terremoto.

Una puerta abierta de una patada

"Jagged Little Pill" vendió más de treinta y tres millones de copias en el mundo, fue el álbum pop más vendido de toda la década según Billboard, y ganó el Grammy al Álbum del Año en febrero de 1996, en una noche en que se llevó cuatro.

Pero los números son lo de menos. Lo que hizo ese disco fue abrir una puerta.

Su primer sencillo, "You Oughta Know", era una carta de despecho feroz, sexualmente explícita, cargada de rabia, dirigida a un ex que la había tratado mal. Tocan en ella Flea y Dave Navarro, de los Red Hot Chili Peppers.

Nunca antes una mujer había cantado su furia y su deseo con esa crudeza en la radio comercial.

Alanis mostró, a una escala gigantesca, que las mujeres se enojan tanto como los hombres, que desean, que quieren venganza, que no siempre son dulces ni prolijas.

Y no todo era rabia: "Hand in My Pocket" tenía humor y esperanza, "You Learn" hablaba de aprender del dolor, "Ironic" jugaba con las vueltas de la vida. Todo dicho con esa voz suya inconfundible, enfática, exasperada, sin filtro.

La rebelión contra sí misma

Ahí está lo que la vuelve grande, más allá de las ventas.

Hasta entonces, el pop femenino que llegaba a las masas era, en general, pulido, agradable, digerible. Alanis lo hizo estallar con lo contrario: la rabia sin maquillar, la herida a la vista, el deseo dicho sin vueltas, el humor negro, las cosas feas y verdaderas que se suponía que había que callar.

Le dio permiso a toda una generación de mujeres para estar furiosas en voz alta, para nombrar lo que no se nombraba. En esa misma década, otras venían diciendo verdades incómodas y pagando un precio mucho más alto por ellas.

Y el detalle que la hace aún más valiente: ella venía de ser el producto adolescente perfecto, y eligió destruir esa imagen prefabricada para mostrarse entera, sin red.

Cantar así no le salió gratis. Fue una rebelión contra sí misma, contra la niña dócil que la industria había fabricado.

Lo que vino después

Y acá está lo que muchos olvidan: Alanis no es solo "Jagged Little Pill".

Lo que hizo después es la parte más interesante de su historia, porque en vez de repetir la fórmula que la había hecho millonaria, se fue para adentro.

Toda esa época la dejó rota —habló después de haber sufrido estrés postraumático—, y para sanar viajó a la India en 1997.

De ese viaje, de la meditación y de una búsqueda espiritual, salió "Supposed Former Infatuation Junkie", de 1998: más experimental, más introspectivo, menos rabia y más preguntas. Trajo "Thank U", una canción de gratitud y desnudez muy distinta a la furia de antes, y vendió cuatrocientas sesenta y nueve mil copias en su primera semana, un récord para una artista mujer que duró hasta el año 2000.

La chica del despecho feroz se había convertido en una buscadora.

Su propio camino

De ahí en adelante no miró atrás.

En 2002 sacó "Under Rug Swept", que escribió y produjo ella sola —tomando el control total de su obra— y que fue número uno en una docena de países. Ahí está "Hands Clean", una canción incómoda sobre una relación de su adolescencia con un hombre mayor y poderoso, que se adelantó por años a conversaciones que el mundo recién tendría después.

Grabó más discos a lo largo de los 2000 y 2010, volvió a lo más alto de las listas de Canadá, exploró incluso la música ambiental y de meditación, y siguió escribiendo desde donde estaba en cada etapa de su vida: la maternidad, la terapia, la espiritualidad.

En 2019, "Jagged Little Pill" se transformó en un musical de Broadway que consiguió quince nominaciones al premio Tony y ganó dos.

Y en paralelo se volvió una voz respetada sobre salud mental, hablando sin vergüenza de sus propias luchas. Ha vendido unos sesenta millones de discos, pero, más que eso, construyó una carrera de treinta años que nunca se quedó quieta en el personaje que la hizo famosa.

El sonido de la puerta

Hay que recordarla como la mujer que hizo sonar la rabia como una liberación, y que después tuvo el coraje de no quedarse ahí.

Tomó lo furioso, lo herido, lo desprolijo —todo lo que se suponía que una mujer no debía mostrar— y lo convirtió en uno de los discos más vendidos de la historia. Y cuando el mundo esperaba que repitiera esa jugada para siempre, se fue a buscar otra cosa.

Si pones "You Oughta Know", "Hand in My Pocket" o "You Learn", no vas a escuchar nostalgia noventera: vas a escuchar el sonido de una puerta abriéndose de una patada, para toda mujer a la que le habían dicho que fuera amable.

Pero si te quedas solo con ese disco, te pierdes a la artista entera. La que cantó la furia a los veinte y las preguntas a los treinta, la que se produjo a sí misma, la que fue de Ottawa a la India y de vuelta, y que a treinta años de aquel terremoto sigue escribiendo desde donde está, sin volver jamás a ser la niña prolija que la industria quiso vender.

Este texto menciona que la artista ha hablado públicamente de sus luchas con la salud mental. Si tú o alguien que conoces lo necesita, pedir ayuda es un acto de fuerza: en Chile puedes llamar al *4141, la línea de prevención del suicidio del Ministerio de Salud, disponible las 24 horas.

Fuentes

Alanis Nadine Morissette (Ottawa, Canadá, 1 de junio de 1974), cantante, compositora, productora y actriz. Comenzó como estrella pop adolescente en Canadá, con dos álbumes editados solo en ese país, antes de reinventarse hacia el rock alternativo. Tras mudarse a Los Ángeles trabajó con el compositor y productor Glen Ballard y firmó con Maverick, sello cofundado por Madonna junto a Freddy DeMann y Ronnie Dashev. "Jagged Little Pill" (13 de junio de 1995), su debut internacional, vendió más de 33 millones de copias en el mundo; fue el álbum pop más vendido de los años noventa según Billboard y ganó el Grammy al Álbum del Año en la ceremonia del 28 de febrero de 1996, una de las cuatro estatuillas que obtuvo esa noche. Sus sencillos incluyen "You Oughta Know" (con Flea al bajo y Dave Navarro a la guitarra), "Hand in My Pocket", "Ironic", "You Learn" y "Head Over Feet". Ha ganado 7 premios Grammy y 13 premios Juno, y ha vendido alrededor de 60 millones de discos. Relató haber sufrido estrés postraumático a raíz de la era de "Jagged Little Pill" y viajó a la India en 1997; de esa etapa surgió "Supposed Former Infatuation Junkie" (1998), con "Thank U", que vendió 469.000 copias en su primera semana, récord para una artista femenina hasta el año 2000. Le siguieron "Under Rug Swept" (2002, escrito y producido por ella misma, número uno en cerca de doce países, con "Hands Clean"), "Flavors of Entanglement" (2008), "Havoc and Bright Lights" (2012), "Such Pretty Forks in the Road" (2020) y el proyecto de música ambiental "The Storm Before the Calm" (2022). El musical de Broadway basado en "Jagged Little Pill" (2019) recibió 15 nominaciones al premio Tony y ganó dos: mejor libreto (Diablo Cody) y mejor actriz de reparto (Lauren Patten). Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de The Canadian Encyclopedia, Billboard, CBC, CTV News, Wikipedia y otras coberturas de prensa.

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