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Década 90s · Ritmo indie

Weezer

El disco que lo humilló

Por Rebobinados · Publicado el 16 de septiembre de 2026

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Weezer: El disco que lo humilló

Ilustración: Rebobinados

En 1994, mientras el rock estaba dominado por la angustia y la pose ruda del grunge, apareció una banda que hacía exactamente lo contrario de lo cool.

Cuatro tipos con anteojos y chalecos, que cantaban sobre ser tímidos, torpes y estar enamorados sin ser correspondidos.

Weezer no aparentaba ser peligrosa ni sufrida. Aparentaba ser lo que era: un grupo de nerds. Y en esa honestidad medio ridícula estaba su magia.

El Álbum Azul

La banda se formó en Los Ángeles en 1992, en torno a Rivers Cuomo, un tipo inteligentísimo, raro y socialmente incómodo que en algún momento se iría a estudiar a Harvard.

Ninguno de ellos parecía una estrella de rock. Eran los chicos que se encerraban en el garaje a tocar junto a sus discos favoritos.

Su primer álbum, conocido como el Álbum Azul, producido por Ric Ocasek de The Cars, fue un éxito enorme, empujado por videos geniales: "Buddy Holly", con ese clip inolvidable de Spike Jonze que los metía digitalmente dentro de una vieja serie de televisión; "Undone (The Sweater Song)"; "Say It Ain't So".

Era power pop, o "geek rock", como le dijeron: canciones sobre chalecos, sobre timidez, sobre desamor de adolescente, en vez de la oscuridad de todos los demás.

Dentro de Windows 95

Y hay un detalle que resume, mejor que ninguno, lo que era esta banda.

El video de "Buddy Holly" venía cargado dentro del CD-ROM de instalación de Windows 95, en una carpeta llamada "Fun Stuff", como demostración de que ahora los computadores podían reproducir video.

La banda de los nerds, repartida por millones dentro del sistema operativo más nerd de la historia.

Microsoft lo había licenciado directamente con la disquera, sin consultarles nada a ellos. Los Weezer se enojaron al principio, hasta que cayeron en la cuenta de que había sido una bendición.

Su baterista, Pat Wilson, lo puso así años después: imagínate que eso pasara hoy, que hubiera un solo video en todo YouTube, y que ese video fuera el tuyo.

Toda una generación descubrió que su computador nuevo podía mostrar video gracias a una canción de Weezer.

Y a millones de chicos raros, frikis, marginados, esa banda que cantaba desde la torpeza y no desde la furia les cambió la vida: por fin alguien decía en voz alta lo que ellos sentían.

El disco que lo humilló

Pero la historia más interesante de Weezer es la de su segundo disco, y es de esas que valen por todo un perfil.

Después del éxito, Cuomo se sintió aplastado por la fama. Se fue a Harvard, se volvió medio ermitaño, y pasó por una cirugía dolorosa para alargarse la pierna izquierda, que tenía más corta que la otra.

Desde ese pozo escribió "Pinkerton", de 1996. Era un disco crudo, áspero, dolorosamente honesto: hablaba de soledad, de deseo incómodo, de desilusión, de sus propias miserias, sin la protección de la ironía.

Se expuso por completo. Y el mundo lo castigó por eso.

"Pinkerton" apenas llegó al puesto diecinueve y vendió cuarenta y siete mil copias en su primera semana. Los críticos lo destrozaron, y los lectores de Rolling Stone lo votaron como el tercer peor disco de 1996.

Cuomo quedó tan herido y avergonzado de haberse mostrado así, y de que lo rechazaran, que llegó a llamarlo un error, y se replegó durante años.

Cuando el tiempo le dio la razón

Y entonces pasó lo que a veces pasa con las cosas demasiado sinceras para su momento.

A lo largo de las dos décadas siguientes, "Pinkerton" fue reevaluado por completo, hasta convertirse en uno de los discos más queridos y admirados de los noventa, y en una influencia fundacional del emo: todo ese género de rock confesional y emocional que vino después le debe algo. Recién en 2016 llegó a ser disco de platino.

El disco que humilló a Cuomo se transformó en su obra más amada y más influyente.

La lección tiene algo de justicia poética: aquello por lo que lo habían crucificado, mostrarse sin defensas, resultó ser lo más valiente y lo más valioso que hizo.

La otra cara

Después de eso, Weezer volvió y se convirtió en una banda longeva y prolífica, con altos y bajos.

Su regreso, en 2001, con el llamado Álbum Verde, fue justo la otra cara de "Pinkerton": donde antes había herida y aspereza, ahora había sol.

De ahí salió "Island in the Sun", una de las canciones más queridas de toda su carrera y quizás su mayor éxito fuera de Estados Unidos: una postal luminosa y relajada sobre escaparse a una isla y no sentirse mal nunca más. Tuvo dos videos, y el que quedó en la memoria es otra vez el de Spike Jonze, con la banda jugando con animales salvajes en una colina.

Es la canción del verano, del descanso, del respiro. El sonido de un grupo que había tocado fondo y salía, por fin, hacia la luz.

Y siguió: éxitos enormes y rarezas —desde "Beverly Hills" hasta una versión de "Africa" de Toto que se volvió viral—, siempre con la personalidad idiosincrática de Cuomo por delante. Llevan decenas de millones de discos vendidos, y siguen ahí.

Los nerds ganaron

Hay que recordarlos por lo que le dieron a los que no encajaban: primero un himno, y después algo más difícil y más valiente.

Con el Álbum Azul les dijeron a los raros que no estaban solos. Con "Pinkerton" les mostraron que exponer la herida, aunque te humillen por ello, puede ser lo más poderoso que hace un artista.

Si pones "Buddy Holly", "Say It Ain't So" o "El Scorcho", vas a escuchar el sonido de todos los chicos que alguna vez se sintieron fuera de lugar descubriendo que había una banda para ellos.

Los nerds ganaron. Y un disco que una vez sirvió para burlarse de Rivers Cuomo terminó siendo el plano de los sentimientos de toda una generación.

Fuentes

Weezer, banda estadounidense de rock alternativo formada en Los Ángeles en 1992; su formación estable desde 2001 es Rivers Cuomo (voz, guitarra), Patrick Wilson (batería), Brian Bell (guitarra) y Scott Shriner (bajo); Matt Sharp fue el bajista original. Su álbum debut homónimo (el "Álbum Azul", 1994), producido por Ric Ocasek, fue un éxito multiplatino, con los sencillos "Undone – The Sweater Song", "Buddy Holly" (con un célebre video de Spike Jonze) y "Say It Ain't So"; su estilo se etiquetó como power pop o "geek rock". El video de "Buddy Holly" se incluyó en el CD-ROM de instalación de Windows 95, en la carpeta "Fun Stuff", como demostración de las capacidades multimedia del sistema; Microsoft licenció el material a través del sello, Geffen, sin consultar a la banda, que en un inicio se molestó y luego valoró la exposición obtenida. El baterista Pat Wilson lo comentó así en una historia oral publicada por Magnet en 2014: "Can you imagine that happening today? It's like, there's one video on YouTube, and it's your video". Su segundo álbum, "Pinkerton" (1996), autoproducido y de tono confesional, escrito por Cuomo en parte durante su paso por la Universidad de Harvard y tras una cirugía de alargamiento de su pierna izquierda (abril de 1995), fue un fracaso comercial y de crítica: alcanzó el puesto 19 con unas 47.000 copias en su primera semana y los lectores de Rolling Stone lo votaron tercer peor disco del año. Años después fue reevaluado como uno de los mejores discos de los noventa, certificado platino por la RIAA en 2016, y reconocido como influencia fundacional del emo. Su tercer álbum, el "Álbum Verde" (2001, también producido por Ric Ocasek), marcó su regreso e incluyó "Hash Pipe" e "Island in the Sun", la canción más licenciada de su catálogo, que tuvo dos videos: uno de Marcos Siega y otro de Spike Jonze con animales salvajes. Entre sus éxitos posteriores están "Beverly Hills" y "Pork and Beans", además de versiones como la de "Africa" de Toto. Las cifras de ventas mundiales varían según la fuente entre 17 y más de 35 millones de discos. Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de AllMusic, Magnet, RIAA, Wikipedia y otras coberturas de prensa.

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