Laura Branigan
La voz que volvió de la muerte para ganar una copa
Por Rebobinados · Publicado el 26 de septiembre de 2026

Ilustración: Rebobinados
Hubo una voz, en los ochenta, capaz de plantarse al lado de las más grandes de su época sin pedir permiso. Enorme, dramática, con una potencia que hacía temblar los estadios antes de que existiera Celine Dion en el imaginario masivo. Era la voz de Laura Branigan, y su historia tiene dos cosas que casi nadie junta: que sus dos himnos más grandes eran, en el fondo, canciones ajenas que ella hizo suyas para siempre, y que uno de ellos volvió de entre los muertos, quince años después de que ella se fuera, para llevar a una ciudad entera a su primer campeonato.
La gran traductora
"Gloria", el tema que la volvió mundial en 1982, no era suyo de origen: era una canción italiana de Umberto Tozzi. Y "Self Control", su otro pilar, de 1984, tampoco: era de otro italiano, Raf. Sus dos pilares venían del melodrama pop europeo, y ella los agarró y les puso algo que el original no tenía: una voz americana, gigante, que convertía la balada continental en un vendaval. "Gloria" llegó al número dos en Estados Unidos; "Self Control" al cuatro.
Eso no es un demérito, es un arte poco reconocido. Hay cantantes que escriben y hay cantantes que transforman, que agarran una melodía y la vuelven definitiva con la garganta. Elvis casi nunca escribió; Sinatra tampoco. Branigan pertenecía a esa estirpe: la de los intérpretes puros, los que hacen que una canción deje de pertenecerle a quien la compuso para pertenecerle a quien la cantó. Hoy "Gloria" es de ella. Nadie recuerda la versión de Tozzi. Esa es su firma.
El final que llegó sin avisar
Su historia se corta demasiado temprano, y hay que contarlo con cuidado. Laura Branigan murió el 26 de agosto de 2004, mientras dormía, en su casa de Nueva York. Tenía cincuenta y dos años. La causa fue un aneurisma cerebral que nadie había diagnosticado. Había tenido dolores de cabeza durante semanas, y no había ido al médico.
Se fue en silencio, de golpe, con la voz todavía intacta. No hubo enfermedad larga ni despedida. Una de las voces más poderosas de su generación se apagó una noche, dormida, a una edad en que todavía le quedaba muchísimo por cantar. Es de esas ausencias que duelen por lo que no alcanzó a pasar.
El regreso, quince años después
Y acá está lo que vuelve su historia distinta a la de tantas voces que se apagan y se olvidan. En la temporada 2018-2019, los St. Louis Blues, un equipo de hockey que jamás en su historia había ganado el campeonato, empezaron a poner "Gloria" en el vestuario después de cada victoria. Se volvió su cábala, su grito de guerra. La canción de una mujer muerta hacía casi quince años, sonando a todo volumen en un vestuario lleno de jugadores que ni habían nacido cuando ella la grabó.
Ganaron. Por primera vez en la historia de la franquicia, los Blues levantaron la Stanley Cup, en 2019, con "Gloria" como banda sonora de la campaña. Una ciudad entera cantó, durante meses, la voz de Laura Branigan. Ella no estaba para verlo. Pero su voz sí, tan viva como el día que la grabó, empujando a un equipo hacia lo que nunca había logrado. Las grandes voces no se mueren del todo: se quedan esperando el momento de volver a hacer falta.
Lo que hay que recordar
Laura Branigan tuvo una de las voces más poderosas de los ochenta y la usó para hacer inolvidables dos canciones que había escrito otro, al punto de que hoy son suyas y de nadie más. Se fue demasiado pronto, dormida, con todo todavía por delante. Y quince años después, la canción que la definió resucitó para llevar a una ciudad a su primer campeonato.
Recuérdalo así: hay intérpretes que no necesitan haber escrito una nota para volverse eternos, porque lo suyo es la voz, y la voz no caduca. La de Branigan volvió de la muerte a ganar una copa. Pocas firmas más grandes que esa.
Fuentes
Laura Branigan, cantante estadounidense nacida el 3 de julio de 1952 en Mount Kisco, Nueva York, y fallecida el 26 de agosto de 2004 en East Quogue, Nueva York, a los cincuenta y dos años, por un aneurisma cerebral no diagnosticado; había sufrido dolores de cabeza durante semanas sin buscar atención médica. "Gloria" (1982), adaptación en inglés de la canción del italiano Umberto Tozzi, alcanzó el número dos del Billboard Hot 100 y le valió una nominación al Grammy a la mejor interpretación vocal pop femenina en 1982. "Self Control" (1984), versión de un tema del italiano Raf, alcanzó el número cuatro del Billboard Hot 100. En la temporada 2018-2019 de la NHL, los St. Louis Blues adoptaron su grabación de "Gloria" como himno de celebración durante la campaña en la que obtuvieron la primera Stanley Cup de su historia, en junio de 2019. Celine Dion, Elvis Presley y Frank Sinatra tienen perfil propio en esta serie. Perfil elaborado para Rebobinados con verificación de datos; las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras por derechos de autor. Datos recogidos de Wikipedia, Songfacts, Smooth Radio, AnOther, Cover Me y otras coberturas.
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