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Década 80s · Ritmo pop

Phil Collins

El de atrás

Por Rebobinados · Publicado el 9 de septiembre de 2026

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Phil Collins: El de atrás

Ilustración: Rebobinados

Cuando Peter Gabriel se fue de Genesis, en 1975, la banda puso un aviso anónimo en la revista Melody Maker. Buscaban, decía, "un cantante para un grupo tipo Genesis". Llegaron unas cuatrocientas respuestas. Varias venían con fotos: hombres disfrazados, con máscaras, posando como el tipo al que querían reemplazar.

Ninguno servía.

El baterista se sentaba en las audiciones a enseñarles los temas. Un día, en el estudio, un cantante profesional no llegaba a las notas de una canción llamada "Squonk". Alguien tenía que grabar una guía para que se entendiera cómo iba. El baterista se ofreció, medio a regañadientes, y la cantó.

Ahí terminó la búsqueda. La respuesta llevaba cinco años sentada atrás.

El chico que llegó temprano

En 1970, Genesis necesitaba baterista y también lo había avisado en Melody Maker. Un chico de diecinueve años llamado Phil Collins llegó a la casa de los padres de Gabriel, en Chobham, a probar suerte. Y llegó temprano a propósito.

Se quedó un rato afuera, escuchando a los otros candidatos pelear con las canciones de Trespass. Cuando le tocó, ya se las sabía. Gabriel contó después que se dio cuenta apenas lo vio sentarse: por la manera de acomodarse frente a los tambores se notaba que ese sabía lo que estaba haciendo.

Es un detalle chico y lo dice todo. Collins no era un chico con suerte: era un profesional desde antes de tener edad para serlo. De niño había sido actor —hizo del Pillo en el montaje del West End de Oliver!, que él describió como el mejor papel que un niño podía tener en todo Londres, hasta que la voz se le quebró en pleno escenario y tuvo que terminar la función hablando sus líneas—. Tocaba la batería desde los cinco años. Y era, sin exageración, uno de los bateristas más dotados de su generación: navegaba los compases imposibles del rock progresivo como quien camina, y en sus ratos libres tocaba jazz-fusión, que es la música más difícil que hay.

Cierta crítica europea se dio después el lujo de mirarlo en menos por lo masivo que se hizo. En Latinoamérica esa duda nunca existió. Acá Collins fue siempre lo que era: un músico enorme al que además le tocó vender discos.

El accidente que sonó como una década

Con él adelante, Genesis hizo lo que casi ninguna banda logra: convirtió una catástrofe en su mejor época. Del art rock intrincado pasó a un pop de radio perfecto, hasta el número uno con "Invisible Touch". En el fondo fueron dos bandas con el mismo nombre, y de la otra hablamos en su propio perfil.

Pero lo suyo recién empezaba. En 1981, saliendo de su primer divorcio, sacó Face Value, y con él "In the Air Tonight": el redoble más reconocible del pop, ese que aparece a los tres minutos y medio y que todo el mundo identifica a la primera nota.

Y ese sonido gigantesco y cavernoso —el gated reverb— fue un accidente. Salió de una configuración rara de estudio, de un micrófono de ambiente comprimido y cortado en seco, y una vez descubierto se comió la década entera. Cada batería ochentera que recuerdas está persiguiendo lo que Phil Collins encontró sin buscarlo.

En los años ochenta tuvo más canciones en el Top 40 estadounidense que ningún otro artista. Ganó siete Grammy y un Óscar. Y era, además, un showman de los que ya no quedan.

El día del Concorde

De ahí sale la anécdota que todo el mundo cuenta y casi nadie termina. En Live Aid, en 1985, Collins tocó en Londres, se subió a un Concorde, cruzó el Atlántico y tocó también en Filadelfia el mismo día. No hay nada más ochentero que eso.

Lo que suele omitirse es cómo terminó. Del otro lado se sentó a la batería para acompañar la reunión de Led Zeppelin, y fue un desastre. La banda renegó después de esa actuación y pidió que no se editara. Jimmy Page dijo que Collins no se había aprendido las partes. Collins contestó que la banda no estaba tocando bien y que se sintió incómodo. Los dos tenían algo de razón y ninguno quedó contento.

Vale la pena dejarlo escrito así, sin arreglarlo, porque la carrera de Collins está llena de momentos que la memoria colectiva convirtió en postal y que fueron, en vivo, bastante más humanos.

Lo que el cuerpo le cobró

Después vino la factura. Tres divorcios —uno de ellos anunciado, según la leyenda, por fax, cosa que él ha desmentido durante décadas sin conseguir que nadie le crea—. La depresión. Una pelea larga con el alcohol que contó de frente en sus memorias, sin ponerse en víctima y sin pedir clemencia.

Y el golpe más injusto de todos. Décadas de tocar la batería le dañaron los nervios y la columna. Operaciones, una lesión que le dejó el pie caído, las manos que dejaron de responder. El mejor baterista de su generación dejó de poder tocar la batería.

En sus últimas giras salió a cantar sentado en una silla, sin fuerza para sostener las baquetas. Y detrás de él, en los tambores, se sentó su hijo Nic a tocar las partes que su padre ya no podía. Hasta el repertorio se armó esquivando las canciones que dependían demasiado de su forma de tocar.

Detente en esa imagen, porque lo dice todo: el hombre que le dio el pulso a una época entera, mirando a su propio hijo llevar ese pulso por él.

Cuarenta y seis años justos

La última función fue el 26 de marzo de 2022, en el O2 de Londres. Genesis se despidió ahí, con Collins sentado adelante y Nic atrás.

Esa fecha no era cualquiera. Era el aniversario exacto —cuarenta y seis años— de su primer concierto como cantante de Genesis, en London, Ontario, en 1976. El baterista al que empujaron al frente cerró el círculo en el mismo día del calendario en que lo había abierto.

Y entre bastidores, esa noche, estaba Peter Gabriel.

Phil Collins está vivo, retirado, y fue —sin que muchos lo dimensionen— uno de los músicos más completos de su tiempo: un virtuoso escondido dentro de una estrella pop. Si solo conoces "In the Air Tonight" por un meme o por una película, ponla de nuevo, y esta vez no escuches al cantante. Escucha al que está atrás.

Ese es el verdadero Phil Collins. El de atrás, el que no quería cantar, que terminó adelante de todos y se lo ganó tocando.

Fuentes

Philip David Charles Collins (Londres, 30 de enero de 1951), baterista, cantante, compositor y actor. De niño fue actor e interpretó al Pillo en el montaje del West End de "Oliver!"; tocaba batería desde los cinco años. Se unió a Genesis en agosto de 1970 tras audicionar en casa de los padres de Peter Gabriel, en Chobham, Surrey, adonde llegó temprano y escuchó a los otros candidatos antes de su turno. Tras la salida de Gabriel en 1975, Genesis publicó un aviso anónimo en "Melody Maker" pidiendo "un cantante para un grupo tipo Genesis" y recibió unas 400 respuestas, algunas con fotografías de los postulantes disfrazados y con máscaras; ninguna prosperó. Durante las sesiones de "A Trick of the Tail" (Trident Studios, octubre de 1975) Collins grabó una voz guía de "Squonk" y la banda decidió que fuera el vocalista. En gira, Bill Bruford y después Chester Thompson tocaron la batería para permitirle cantar. Bajo su liderazgo Genesis viró al pop y alcanzó el número uno con "Invisible Touch" (1986). En solitario publicó "Face Value" (1981), con "In the Air Tonight", cuyo sonido de batería emplea el "gated reverb", surgido de un hallazgo de estudio y emblemático de los años ochenta. Obtuvo siete premios Grammy y un Óscar por "You'll Be in My Heart" (1999). En Live Aid (1985) actuó el mismo día en Londres y Filadelfia viajando en Concorde y participó en la reunión de Led Zeppelin, actuación mal recibida y desautorizada después por la propia banda: Jimmy Page sostuvo que Collins no había aprendido las partes y Collins respondió que el grupo no estaba tocando bien. Ha relatado públicamente sus divorcios, su depresión y su alcoholismo. Un daño nervioso y de columna derivado de años de tocar le impidió seguir tocando la batería; en la gira "The Last Domino?" cantó sentado y su hijo Nic Collins ocupó la batería, con un repertorio que evitó las canciones más dependientes de su forma de tocar. El último concierto fue el 26 de marzo de 2022 en el O2 Arena de Londres, en el 46º aniversario de su primer concierto como vocalista de Genesis (London, Ontario, 1976); Peter Gabriel asistió entre bastidores. Texto de autoría externa, editado y verificado para Rebobinados. Las interpretaciones sobre el sentido de su obra se ofrecen como lectura del autor. No se reproducen letras de canciones por derechos de autor. Datos recogidos de Wikipedia, Britannica y coberturas de prensa.

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